Ahí viene el lobo

El PRIAN al ataque de nuevo, invoca al lobo, no vaya a llegar el lobo indeseado.

Con permiso de Marx y Engels me permito parafrasear El Manifiesto del Partido Comunista.

“Un fantasma recorre México: el fantasma del populismo. Todas las fuerzas de la vieja guardia se han unido en santa cruzada contra ese fantasma: el PRI y el PAN, Fox y Peña, los radicales neoliberales y los polizontes perredistas”.

La lucha contra el fantasma se volvió cuestión de Estado, el presidente fustiga al populismo en foros nacionales e internacionales; es muy posible que en sus pocas lecturas, no entienda, ni sus asesores, esa categoría política.

Si usamos como definición el uso de los fondos públicos para crear clientelas político-electorales, el manejo del aparato del estado para fortalecer al partido político y que este manipule a las masas creándoles espejismos sobre el futuro, a la manipulación del asistencialismo para amarrar a las masas pauperizadas a la voluntad del poder, encontraremos que no hay diferencia entre Fox, Calderón, Peña y López Obrador. Tampoco la habrá en esencia con Perón o Cárdenas (el carismático los demás navegan oportunistamente con el apellido). La diferencia está en el contenido ideológico. Mientras que la derecha, el PRIAN busca fortalecer al neoliberalismo que beneficia a la oligarquía hundiendo a las grandes mayorías en la pobreza más abyecta, la izquierda (aunque algunos derechistas intentan disfrazarse de izquierdistas) busca beneficiar a las grandes mayorías.

La diferencia entre el PRIAN y López Obrador es que los primeros buscan privatizar al país lo más pronto y profundo posible, y el segundo busca satisfacer agendas de grupos postergados y postrados. Por eso el DF aprobó el aborto, los derechos a escoger, la educación y la protección de la tercera edad.

Mientras que unos son tolerantes, respetan el derecho a la manifestación y la protesta, los otros refuerzan las capacidades represivas. Desde el 2000 con el PRIAN controlando el país, hubo un crecimiento desmedido de altos mandos militares. El país carece de enemigos y tiene una política exterior pacifista, pero tiene 541 generales y 850 coroneles, lo que indica el refuerzo de la política represiva. México tiene 74 generales menos que Estados Unidos y 450 más que China.

Con el PRIAN se ha desatado la violación a los derechos humanos y la persecución contra los que protestan por esa violación. México destaca entre los países donde el periodismo es una actividad de alto riesgo y desaparecen los activistas sociales.

Un elemento adicional es la corrupción, que con el PRIAN se ha disparado hasta alturas insospechadas, inoculando a todas las fuerzas políticas, con un cinismo brutal se muestran los productos de la extorsión, se llegó al nivel de funcionarios que aceptan cheques para cobrar los sobornos.

El daño institucional tardará en deshacerse varias décadas y el impacto cultural que ha penetrado lo más profundo del imaginario social, distorsionará las relaciones sociales hasta muy entrado el siglo, a menos claro está, que algo logre sacudir la conciencia nacional.

A éstas alturas del desastre, donde la sociedad se hace justicia por propia mano, surgen auto defensas por todas partes, se lincha a los delincuentes que muchas veces están protegidos por las”fuerzas del orden”, hay señales que la cuerda se puede reventar.

A la luz del desastre que se ha causado en México se puede hacer otra paráfrasis de la frase comunista: “Un fantasma recorre México: el fantasma del miedo. Todas las fuerzas del neoliberalismo se han unido en santa cruzada a favor de ese fantasma: el ejército y la policía, los banqueros y los criminales, las empresas multinacionales y los polizontes oportunistas”.

Se habrán dado cuenta de quién es el verdadero peligro para México, ¿son ellos, o el fantasma que crearon para distraer la atención mientras terminan de arrasar con el país? El PRIAN y las fuerzas más corruptas del PRD se unen en santa cruzada para distraer a la sociedad, para consolidar a la oligarquía y alimentarse de sus migajas; manejan para esto un discurso falaz que los justifique. Pero cambiando el dicho, el neoliberal vive hasta que el oprimido y explotado quiere.

Tal vez si hubiera la libertad de escoger, sin usar al estado para inclinar elecciones y sin maniatar la voluntad política con limosnas institucionales, podríamos ver si la voluntad ciudadana se deshace de aquellos que ya no quiere. Pero es más fácil gobernar con autoritarismo que con libertad y democracia es una palabra muy molesta para los neoliberales, no vaya a darles una sorpresa desagradable y los mande al cajón de los desastres de la historia que es donde les corresponde.