La inepta cultura: La sublevación de la conciencia

Lector, en esta ocasión te presento a Jacinto Canek, indígena maya que encabeza a fines del siglo XVIII una rebelión en contra de la crueldad y abusos de los españoles que fue duramente reprimida.

Canek es un líder con una notable concepción del mundo, de la libertad y de la dignidad; un luchador sensible y apreciado por su comunidad por su integridad y compromiso; no cede frente al maltrato y abraza sus valores de los que recibe libertad y aliento sin rendirse.

En 1940 el escritor yucateco Ermilo Abreu Gómez publicó la novela titulada Canek que relata este dramático episodio. Conocedor profundo de la cultura maya, Abreu Gómez escribe esta obra de lectura indispensable por su belleza literaria, por su referente histórico y por su permanente actualidad.

Abreu Gómez describe las diferencias culturales entre blancos e indios, opresores y oprimidos, antagonismos que conducen a un enfrentamiento que todavía subsiste en nuestro país lastimado por desigualdades acentuadas.

La obra se divide en varios capítulos que relatan de una manera progresiva a los personajes, la intimidad, la doctrina, la injusticia y la guerra. En el núcleo del libro el protagonista expresa su concepción del mundo y aborda temas como la fe, la dignidad, el dolor y la libertad que nos llaman a reflexionar y revisar nuestros conceptos actuales. Transcribo lo que dice por medio de Canek, el autor acerca de la libertad:

“Canek dijo:

-¿Y para qué quieren la libertad si no saben ser libres?

La libertad no es gracia que se recibe ni derecho que se conquista. La libertad es un estado del espíritu. Cuando se ha creado, entonces se es libre aunque se carezca de libertad. Los hierros y las cárceles no impiden que un hombre sea libre, al contrario: hacen que lo sea más en la entraña de su ser. La libertad del hombre no es como la libertad de los pájaros. La libertad de los pájaros se satisface en el vaivén de una rama; la libertad del hombre se cumple en su conciencia.”

Es cierto, dicen los estudiosos, que los pueblos indígenas han logrado un reconocimiento de sus costumbres, de sus normas e idiomas en las distintas constituciones de los países pero enfrentan todavía discriminación y sobre todo abusos por parte de particulares y empresas que hacen todo por quedarse con sus tierras en busca de recursos naturales. De esto debemos estar conscientes y tomar una posición.

¿En qué nos afecta esto? Si vemos a los indígenas como grupos anacrónicos que nada tienen que hacer sino adaptarse a lo que llamamos progreso o modernidad concluiremos que deben ceder al llamado progreso y alinearse con los tiempos en los que las ganancias y la productividad son los valores rectores.

Si en cambio sentimos solidaridad, empatía y emoción con grupos desposeídos, lastimados, humillados, olvidados, encontraremos que nuestra situación no es mucho mejor que la de ellos. Apenas se hacen esfuerzos por aprender lenguas indígenas y dirigirse a grupos integrados por millones en sus propias lenguas. Un reto pendiente es la profunda integración de grupos dispersos en el país.

Si deseas leer este libro puedes descargarlo sin costo en la página Brigada para leer en libertad. Hazlo.

canchol@prodigy.net.mx