Patiño y Cómicos

October 29, 2015

 (Minions, Halloween, Capulina, Kiko, Tin Tan o por qué Trump no va a ser presidente)
(Primera parte)
 

 

De pronto me encontré en la sala cinematográfica viendo una película con la boca abierta. Y no es que me preparaba para comer palomitas, lo que pasa es que no podía creer lo que veía. Me imagino que drogarse es lo más parecido a lo que experimentaba. Mi cabeza me daba vueltas y no sabía cómo responder. En la pantalla estaban los Minions en su primer largometraje. Eche un vistazo a mi izquierda y una pareja de adultos no dejaba de reír. Luego mire a mi derecha y un mocoso estaba igual. Sé que soy un viejo amargado, pero, ¿tan alejado estoy de la gente normal?

            Decidí poner atención y disfrutar la película. Pero mi cerebro quería explotar. Los diseños gráficos, aunque con pixeles muy buenos, no tenían sentido histórico. El guion era una serie de cuadros cómicos conectados sin ninguna lógica dramáticamente hablando. Los personajes principales, Stuart, Kevin y Bob, no hacían absolutamente nada más que “payasadas”. ¿Acaso se trataba de una película experimental francesa, una clase de puntillismo accidental donde nada significaba nada hasta que yo mismo le daba el significado? ¿Es la película Minions (2015) la película que Luis Buñuel nunca pudo dirigir y la que María Izquierdo pensó algún día diseñar?

            Trate de convencerme a mí mismo que se trataba de una película para niños. Trate de convencerme que estoy viejo y que no estoy a la moda. Trate de convencerme que era una nueva clase de película que al parecer fue un éxito en taquilla. Trate de convencerme que se trataba de oportunidad de hacer dinero. Pero no me convencían mis argumentos. No era la primera vez que un estudio hacia películas con el solo fin de vender un producto, pero sentía que algo era diferente. ¿Qué podría ser?

            Varios meses después encontré la respuesta. Al examinar a los personajes me di cuenta que los mecanismos de poder, la tensión entre el protagonista y el antagonista, no existía. La película no tiene tensión, ese es su gran defecto. Pero, ¿por qué?

            La respuesta: los roles se han invertido, el cómico es ahora el Patiño.

            La comedia, y casi todos los chistes, se estructuran sobre en el personaje serio. Este es el personaje que quiere algo, que desea algo, y en el que nos reflejamos. El Patiño es el que echa a perder todos los planes. El Patiño representa la vida, la naturaleza humana, la fuerza que nos impide hacer lo que queremos, y de esta situación dramática, nace la risa.

            Los Minions eran los cómicos y Gru era serio. Los Minios causaban risa porque eran los que en su ignorancia, echaban a perder los planes de Gru. La tensión entre el querer y no poder es lo que causa la risa. Pero cuando los roles se invierten, la tensión desaparece y el chiste no tiene sentido. Si la tensión desaparece, la trama se pierde o es inexistente, se torna en episodios cortos conectados sin ser congruentes.

            Si tomamos en cuenta que todo arte no es más que un reflejo de nuestra cultura, entonces algo más profundo está sucediendo a nuestro alrededor. Bajo esta nueva teoría, me aventure a contextualizar, esto es, analizar un conjunto de fenómenos sociales que nos rodean que hacen que la película tenga sentido para los que la disfrutan.

            El primer ejemplo se está viviendo con la celebración de Halloween. La iglesia ha tomado muchas de las celebraciones “paganas” y las ha convertido en “religiosas.” Halloween ha sido relacionado con “del diablo” quien era tomado en serio para hacer que los fieles dejaran de celebrar, pero no resulto. Si alguien creen en Dios, se tiene que ser bastante ingenuo, pero para creer en el Diablo, se tiene que ser bastante pen…

            La iglesia entonces tenía que dejar el rol de cómico y convertirse en el Patiño. Así, ahora programa eventos para celebrar el día de todos los santos donde los niños aun reciben dulces y se disfrazan, pero de su santo preferido. Lo mismo sucede en iglesias y así, la gente abandona la celebración personal movilizada por el consumismo, y la transforma en una celebración religiosa. Halloween se convertirá en un chiste en el futuro.

            (Continuará)   

           

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