Alianza Para un Buen Gobierno

En las conclusiones de mi Libro, intitulado como esta Columna: Última Instancia, hago un recuento relacionado con que las condiciones necesarias para un cambio en la política están dadas para generar esperanza de que en México se compongan las cosas, salvo la actitud de desánimo de la ciudadanía que raya en lo patológico, exceptuando Nuevo León, lo que confirma la regla. Pero paradójicamente, el hartazgo es el mayor impedimento para la acción en contra del mal gobierno.

Sigo sin resignarme de que no hay caminos viables para revertir ese desánimo, puesto que existen muchos elementos combinados para que se desarrolle una solución. Estos elementos son:

  • El entorno de desprestigio de los partidos políticos y de la llamada "clase política";

  • La gran estructura electoral que tenemos, que funciona al menos de que los votos que se depositan en las urnas, "cuentan y se cuentan";

  • El advenimiento de las candidaturas independientes, y

  • El hartazgo ciudadano mismo.

Creo que si combinamos los elementos anteriores con un impulso para la generación de una amplia alianza ciudadana combinada con los partidos de oposición al régimen, con el fin de generar simplemente un "buen gobierno", en donde se promueva la participación de liderazgos frescos y sanos, de personas con antecedentes intachables de integridad en sus vidas y con ganas de participar para generar ese buen gobierno, podemos crear ese ánimo en los ciudadanos hacia la política y una participación activa para las diversas acciones necesarias para postular candidaturas con buenos perfiles y sin antecedentes obscuros, que muevan a los ciudadanos a salir de la inacción y a la participación que impulse a dichos candidatos, así como a la conformación de planes y plataformas de gobierno que se estructuren para generar las condiciones de orden, y estado de derecho que carecemos. Todo ello, a través de la transparencia y de Gobiernos Abiertos, con administraciones ciudadanas.

Yo sé que esto suena como un sueño utópico, pero creo firmemente que esto se puede dar si logramos revertir el hartazgo de la gente en una fuerza positiva del "sí se puede", con la debida conducción de esa fuerza de rechazo a una fuerza de propuesta, impulso y acción hacia la generación de un buen gobierno.

Ahora, con la comunicación que nos dan las redes sociales, el truco está en convertir la gran fuerza negativa que vemos en la redes sociales, que solamente están generando energías negras, que crean frustración y que abstraen a los ciudadanos a una especie de depresión derivada del hartazgo que genera una situación de no querer saber nada de la política y participar en el insulto, a través de memes y expresiones de desprestigio hacia la cosa pública, políticos, gobernantes y liderazgos de todo tipo, a un call to action que transforme esa energía para llevar a cabo la creación de propuestas, el impulso de liderazgos buenos y la cohesión de las fuerzas opositoras al régimen, que conduzcan a la generación de un gobierno transparente, abierto y a una verdadera administración ciudadana.

Lo que necesitamos para que esto explote es un detonador, ese elemento que carecemos es el eslabón perdido para hacer que se den los elementos genéticos necesarios para generar el embrión necesario para que la política rinda frutos.

Yo no creo en los caudillos a pesar de que la idiosincrasia del mexicano es proclive a los mismos, además de que los caudillos que hemos tenido nos han decepcionado.

Creo que lo que necesitamos es una confluencia de fuerzas positivas que se alineen a la acción, puede ser una serie de organizaciones de la sociedad civil, conjugadas con la decisión de franca apertura de un partido político, que pueda causar ese detonante que buscamos.

De lo que sí estoy seguro es que ese detonante debe de generar esa energía positiva, creativa y estimulante a la acción que despierte y vertebre a la sociedad hacia un fin concreto de generar ese buen gobierno que nos cree los entornos de orden y paz que nos conduzcan al bienestar que la sociedad anhela.

Este entorno no se va a dar por generación espontánea, debemos crearlo, debemos estimularlo con sabiduría y conciencia, no lo vamos a lograr con la energía negativa que estamos generando, lo vamos a obtener con la actuación de personas de bien, que realicen una determinación de compromiso y responsabilidad; hay muchas así, descubrámoslas y estimulémoslas, las necesitamos para detonar esa fuerza que nos sacará del marasmo en que nos encontramos.