Sarcasmos

Mi más grande sueño es el que me da después de comer. / “Del uno al 10, ¿cómo calificaría a su memoria?” “¿Del uno al qué?” / Si un hombre te chifla en la calle no voltees; eres una princesa, no un perro. / “Mamá ¿cómo se llama la piel que le sobra al pito?” “Hombre”. / “Mi abuelo se volvió a caer de la silla”. “Lo siento.” “Sí, me harías un favor”. / “Describe tu vida amorosa en dos palabras”. “¿Mi qué?”

DESPISTOLIZACIÓN

“Participar en un programa de desarme porque piensas que los criminales tienen demasiadas armas es como hacerte castrar porque piensas que tus vecinos tienen demasiados hijos”: Clint Eastwood (opositor al programa de confiscación de armas de Obama).

LAS VEGAS

Según nuestra Madre Academia, “vega” tiene estas tres acepciones: 1. Terreno bajo, llano y fértil. 2. Terreno muy húmedo (en Chile y Venezuela). 3. Terreno sembrado de tabaco (en Cuba y Venezuela). Pero resulta que Las Vegas, Arizona, la que todos conocemos como Sin City (2 millones de habitantes), en efecto es llana pero ni es húmeda ni es fértil ni está sembrado de tabaco (ahí se fuma de todo, incluyendo tabaco, pero esa es otra cosa). Pero no todo fue así siempre. Wikipedia: “El lugar recibió su nombre del español Antonio Armijo, quien llegó ahí en 1829 mientras seguía un viejo camino español desde Texas. En esa época, en algunas áreas bajas del Valle de Las Vegas existían manantiales que creaban extensas áreas verdes que contrastaban con el desierto que las rodeaba; de ahí el nombre de ‘Las Vegas’. En 1900, los manantiales fueron canalizados hacia la ciudad, que así quedó provista de una fuente de agua potable. Esto permitió a Las Vegas convertirse en una parada en la que repostar agua para los trenes que viajaban entre Los Ángeles (California) y Albuquerque (Nuevo México). Con la legalización del juego en 1931 Las Vegas inició su fama mundial. En 1941 se empezaron a construir grandes hoteles que incorporaban casinos con juegos de azar. Muchos de los primeros inversores de la ciudad fueron acusados de haber traído a Las Vegas dinero procedente de los sindicatos del crimen de la costa este. De hecho, el primer hotel con características modernas (El Flamingo) fue construido bajo la supervisión del gángster Bugsy Siegel”.

IMPUESTOS = ROBO LEGAL

No, la frase no es de un comunista rabioso sino del líder gringo Calvin Coolidge (1872-1933, presidente de 1923 a 1929), quien dijo: “Recaudar más impuestos de los absolutamente necesarios es robo legal” (Collecting more taxes than is absolutely necessary is legalized robbery). La clave está en esa palabrita “necesarios”. Los keynesianos encontrarán siempre la manera de justificar cualquier proporción del

ingreso de los ciudadanos, hasta el 100% o mucho más (endeudarse por cuenta de las siguientes generaciones), como extracción dizque “necesaria” para los gloriosos fines del Estado.

SILENT CAL

Anécdotas sobre el proverbial laconismo de Calvin Coolidge hay muchas. Una de ellas cuenta que en una cena en la Casa Blanca lo sentaron junto a una dama muy parlanchina que toda la noche estuvo tratando de hacerlo hablar y no lo logró nunca. Ya para despedirse, la dama de plano le confió que había apostado con sus amistades que lo iba a obligar a decir más de dos palabras. Coolidge simplemente le replicó: “Usted perdió”. También se le atribuye la autoría de la frase: “La ocupación esencial del pueblo estadounidense son los negocios” (The chief business of the American people is business). Durante su mandato el gobierno federal mantuvo una baja tasa de imposición tributaria a la renta, pues ésta sólo gravaba al 2% más rico de la población (de todos modos, ese impuesto, inventado en 1913, es en EUA legalmente sólo “voluntario”, pero intenta no pagarlo y verás cómo te va).