¿Regalar un Libro?

December 10, 2015

En los últimos 5 años los regalos de Navidad en nuestra frontera en su mayoría han sido electrónicos. No ha faltado la famosa tableta, o computadora, el teléfono celular, y los juegos de video. Sin importar la plataforma, Apple o Windows, Wii o Xbox, los niños y niñas piden a Santa juguetes que eran consideradas herramientas de trabajo.

No faltan aquellos que digan que todo ha cambiado para lo peor y que nadie juega en la calle o a los juegos de mesa como en antaño (me refiero a los ochentas) y ven a los jóvenes como los peores en la historia.

Lo que es un hecho es que la tecnología se ha convertido en un eje en nuestras vidas. Las universidades, los consultorios médicos, y el propio hogar se ha convertido en un punto de uso web. El teléfono celular se ha convertido en indispensable debido a sus múltiples usos. Pero la ideología del consumidor “conectado” ha rebasado al sentido común y se ha convertido un problema.

No es difícil encontrar a una niña de diez años con un teléfono celular, o un niño de cinco usando una tableta. Es común que los niños jueguen video juegos llenos de violencia o pornografía sin monitoreo alguno. Me he topado con padres de familia que se aseguran de comprar un celular para protección de los pequeños sin pensar en las consecuencias. No hablemos de televisiones. En algunas casas se tiene una pantalla en cada cuarto y por lo regular conectado a un video juego.

Las organizaciones educativas no están lejos de ser victimas de consumismo. Se entregan computadores desde cuarto año y tabletas desde segundo. Las grandes compañías apuestan a que si usamos un articulo en la escuela, lo mas seguro es que lo usemos cuando estemos grande y tengamos el poder adquisitivo para comprarlo.

Así es lo que vivimos.

¿Qué guía podemos seguir en esta época donde queremos regalar a nuestros hijos?

Las cadenas comerciales se han dedicado a callar a cualquiera que esté es su contra. Nos hemos convencido que si una niña no usa un celular, no va a poder convertirse en un ser completo en nuestra sociedad. Pero la idea se basa en varios miedos que tenemos como sociedad.

Uno de los miedos es el miedo de quedarnos atrás. Creemos que las cosas que se conectan a la electricidad representa el futuro. Pensamos que si dejamos fuera a nuestros hijos e hijas del mundo digital no somos buenos padres. Otro miedo es el de ser vistos como tercermundistas, o como miembros de los que viven al margen de la sociedad. No queremos ser parte de los “pobres” o “anticuados.” No queremos estar fuera de “onda” o no estar al tanto como otros lo están. Un celular es un símbolo de estatus social. Dime que celular tienes y te diré quien eres.

La presión es muy grande y es difícil detenernos. La idea de regalar una computadora a un menos de diez años ya no es vista como descabellada. Se considera como importante.

Se trata de solo una fantasía, de un engaño, de una maquinaria publicitaria que nos atropella, pero ¿qué podemos hacer? ¿Cuáles son las opciones reales? Imagínese que su hijo o hija reciba un libro que le trajo Santa Claus mientras que a sus amiguitos les

trajo una consola de video juegos. Regalar un libro seria visto como abuso infantil, sobre todo si se tienen los medios económicos para comprar tecnología.

Pero tenemos que autoformar reglas y sugiero las siguientes:

1. No regalar teléfonos celulares a nadie menos de 13 años.

2. Solo una consola de juegos por hogar. Si se tiene una, solo un juego por niño.

3. No regalar computadora a alguien menor de 16 años.

4. No tabletas a alguien menor de 13.

5. No cuentas de Facebook, Twitter, o Instagram a nadie menor de 15.

No va a ser fácil y las opciones reales son pocas. Pero aquí es donde debe de entrar el compromiso familiar. Se debe de pensar en crear nuevas responsabilidades juntos. Regalar una bicicleta no es suficiente, se debe de programar el tiempo para compartir un paseo. Regale una pelota solo si se compromete a calendarizar usarla.

No se puede regalar un libro, sin pensar en el tiempo de leerlo juntos.

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