Última Instancia: El Gobierno que Queremos

February 18, 2016

¿Por qué los mexicanos no podemos tener un buen gobierno? Esta pregunta nos la hacemos constantemente, cuando en realidad para darnos respuesta, criticamos a nuestro gobierno, a nuestros políticos y a nuestra forma de ser como ciudadanos, pero con eso no respondemos, ni hacemos alguna propuesta, ni mucho menos tomamos acción.

 Nos debemos de dar cuenta que los gobiernos que tenemos son nuestros, y los elegimos con nuestras acciones y omisiones. Es decir, nosotros somos los principales responsables de tener un mal gobierno.

Cada día es más frecuente que los mexicanos presenciemos a buenos gobiernos cuando viajamos al extranjero, por lo menos en comparación con el nuestro. Los fronterizos lo vivimos cotidianamente. Yo, que soy de Ciudad Juárez, Chihuahua, ciudad vecina con El Paso, Texas, constantemente oigo a gente diciendo cosas como: "sí, se ve muy bonito como en El Paso, sí no debemos tirar la basura, como en El Paso, así deberían de ser nuestros autobuses urbanos, como en El Paso. Cuando llueve, ¿por qué en El Paso no se inundan las calles y se llenan de baches, como sucede en Ciudad Juárez?

Así tenemos en nuestra frontera una infinidad de expresiones comparativas sobre como se hacen las cosas en Juárez distintas a como se hacen en El Paso, pero curiosamente no nos aproximamos siquiera a hacer las cosas así, como se hacen en El Paso.

En un lapso de 9 años tuvimos en Ciudad Juárez tres gobiernos sucesivos del PAN. Realmente en ese breve lapso las cosas se hicieron diferentes. Fue un período de orden y de recomposición institucional que se notó. Pero lo perdimos por los vaivenes de la política, primero con un gobierno interino del PRI por un año, que vino a desestabilizar el orden establecido por las anteriores administraciones panistas. Cuando regresó el Alcalde del PAN que legalmente había sido elegido, después de una ardua disputa legal electoral, la ciudadanía quedó acremente decepcionada cuando el alcalde ganador prefirió irse a una aventura política hacia la gubernatura del estado soltando el puesto para el cual había sido elegido, y desde entonces cayó el PAN en desgracia, hasta nuestros días.

¿Qué fue esencialmente lo bueno de los gobiernos panistas en el Municipio de Juárez? Analizado esto con calma, concluyo que fue básicamente que se dedicaron a gobernar para el pueblo y no para sí mismos.

De allí infiero, que el elemento esencial para tener un buen gobierno es la actitud de los gobernantes en su conjunto, del sistema al cual pertenecen y de su visión para gobernar.

Para regresar a esto no sólo basta ganar una elección. Es necesario generar una fuerte mística ciudadana y partidista que traiga ese espíritu de servicio en la médula. Los ciudadanos deben comprender que el gobierno no está ahí para hacerlos ricos con negocios indebidos. Los proveedores del gobierno deben hacer su mejor esfuerzo para prestar el mejor servicio y para proporcionar los mejores bienes materiales a los precios más justos que les permita tener una utilidad para sobrevivir, crecer, crear empleos y  riqueza, pero que el gobierno tenga la mejor calidad al mejor precio, que permita a los ciudadanos tener condiciones de vida superiores para desarrollar sus proyectos personales; seguridad pública, calles de buena calidad, alumbrado público eficiente, transporte digno, un comercio ordenado, buena recolección de basura y lugares de cultura y esparcimiento adecuados para su desarrollo humano y espiritual.

Para tener esto, debemos empezar con el respeto a la ley por todos, principiando por el propio gobierno, una transparencia total en el quehacer público. Es esencial que tengamos una comunicación constante, franca y abierta con nuestro gobierno. Ahora hay tecnologías y metodologías adecuadas para hacerlo. El ciudadano debe sentir al gobierno como propio, porque lo debe ser, y el gobernante debe tener la firme convicción de que está ahí para servir. Esto se llama “Gobierno Abierto". Es algo que se está desarrollando en más de 66 países. Hay una organización mundial que se denomina la Alianza para el Gobierno Abierto, de la cual México es país fundador.

Tenemos ya establecido un sistema nacional de transparencia, que es la base del gobierno abierto, y el Sistema Nacional Anticorrupción está terminado a nivel constitucional. El Congreso de la Unión tiene en su agenda concluir sus leyes secundarias en esta Legislatura.

Pero como le dijo el Papa Francisco a Peña Nieto, no basta reformar las leyes, sino que es necesario más que otra cosa tener la actitud de servicio y amor al prójimo para llevar a cabo, simplemente, un buen gobierno.

En estas próximas elecciones debemos aspirar a ello. Lo podemos hacer con el ejercicio responsable de nuestro voto, por la oferta que nos muestre cabalmente esa actitud de servicio y entrega por nuestra comunidad, yo estoy comprometido a lograrlo.

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