Tortura

El gobierno está de llenó en control de daños. Peña Nieto anda por el mundo presentando una cara de modernidad y democracia, que la realidad nacional se empeña en contradecir.

Los observadores internacionales han indicado con insistencia sobre la prevalencia de la tortura en el país. Es Vox Populi que es un método de investigación muy socorrido entre los policías.

La tortura es la mejor prueba de la inexistencia del Estado de Derecho. Ningún gobierno puede sostener que hay democracia cuándo es incapaz de asegurar la libertad y el cumplimiento de las leyes para todas. Cuándo la impunidad es la regla en lugar de la excepción la democracia es una mera ilusión óptica.

Hay activistas que se dicen sorprendidos porque los militares y la policía pidieron disculpas por una mujer torturada. Lo que sin duda es un avance. Pero las disculpas son una salida anglosajona que así cree que se subsana las fallas. Aquí se trata de una infamia mayor.

El Estado debe liberar a la torturada de inmediato. Debe consignar penalmente a los torturadores ante un tribunal civil. Y a la víctima la deben indemnizar por los daños sufridos.

Si no hacen esto, estaremos convencidos que las lágrimas de cocodrilo del gobierno son un engaño más.