SARCASMOS

La imaginación es una cualidad dada al hombre para compensarlo por lo que no es. El sentido del humor se inventó para consolar al hombre de lo que sí es. / El egoísmo no es vivir como uno desea vivir, es pedir a los demás que vivan como uno quiere vivir.

GUERRA AL CASH

Los pennies gringos (monedas de un centavito) en alguna época fueron de cobre, ahora ni con zinc salen las cuentas. De manera que se pretende desaparecerlos. La Casa de Moneda de EU piensa no fabricarlos más: le cuesta dos centavos hacerlos y “valen” un centavo. Me pregunto cuánto le costará a nuestra Casa de Moneda fabricar las moneditas minúsculas de diez centavos, que ya no compran absolutamente nada. A propósito de efectivo eliminado, ya sabías que, en el otro extremo del cash, EU propone desaparecer los billetes de cien dólares (los de $500 dólares y hasta de un millón hace rato que dejaron de imprimirse), y la Unión Europea ya anunció que quiere eliminar los billetes de 500 euros. Este propósito demencial de una sociedad sin dinero en efectivo (cashless society), para que todos los habitantes tengan a fuerza que pasar por la vía electrónica para todas sus compras y pagos, ¿tiene alguna viabilidad?

GUERRAS GUBERNAMENTALES

Sostienen los conspiranoicos que todas las guerras calientes de la historia, de cinco siglos para acá, son conflictos armados, atizados y controlados por los banqueros, que invariablemente financian a ambos bandos; todo el mundo pierde en esas guerras la vida, partes del cuerpo, su casa, su país, su inocencia, su tranquilidad mental, su integridad humana, sus posesiones, sus familiares o amigos. Sólo los banqueros y el complejo industrial-militar ganan siempre: dinero, mucho dinero, y poder, mucho poder. ¿Tú crees que esta versión conspiranoica sea cierta? ¿Y qué me dices de esas otras “guerras” emprendidas por los gobiernos con los más nobles anhelos keynesianos contra grandes males que azotan a la humanidad? Ah, esas “guerras” no son menos costosas para las mayorías ni menos lucrativas para las mismas minorías de siempre de políticos y banqueros. Ejemplos palmarios son las tres “guerras” más notables de la historia reciente: la Guerra Contra la Pobreza (1968 a la fecha), la Guerra Contra las Drogas (1971 a la fecha), y la Guerra Contra el Terrorismo (2001 a la fecha). Ninguna de esas “guerras” se ha ganado ni podrá ganarse jamás. Simplemente porque no fueron declaradas para ganarlas, sino como pretextos para gastar en ellas dinero, vidas, libertades. El negocio no está en ganarlas, sino en mantenerlas. Por eso es idiota decir que se han “perdido”. ¡El éxito está en librarlas siempre, para no ganarlas nunca! De hecho, esas “guerras” son contraproducentes: estimulan lo que supuestamente pretenden exterminar. Hoy, tras gastar anglotrillones de dólares en esas santas cruzadas, hay muchos más drogadictos, mucho más numerosos, ricos y crueles narcotraficantes que antes, e infinitamente más terrorismo, en cuantía y en peligrosidad, que antes. En cuanto a la pobreza, la situación es asaz curiosa. Las estadísticas son claras. La pobreza en EU decreció sistemáticamente desde 1950, en que la proporción de población pobre sobre población total era 31%, hasta 13% cuando Lyndon Johnson anunció su Great Society. La “guerra” de Johnson logró bajar ese 13% hasta 11% (aunque no falta quien

asegure que ese declive se habría dado de todos modos, por la pura inercia de los avances tecnológicos) en seis años. Y de ahí el proceso se revirtió hasta superar de nuevo la cota del 15% en las décadas posteriores, a pesar de cientos de programas asistenciales manejados por millones de burócratas nuevos, enormes déficit presupuestales, cientos de miles de páginas de nuevas reglas, permisos y licencias dizque para “proteger” a los pobres, y docenas de nuevos impuestos. Hoy la tasa de pobreza anda bien arriba del 20% y eso que dizque están en plena “recuperación económica”. Quisiera saber cómo le llamarán a su nueva cruzada tras el colapso económico global. ¿Guerra contra la Ruina Total? Serán más creativos que eso, sospecho.