“YO ME LLAMO ERIK SATIE, COMO TODO EL MUNDO”

Cada país ofrece al patrimonio cultural de la humanidad, que nos corresponde a todos, la riqueza de sus nacionales y celebro que podamos hoy referirnos a Francia y en particular a Erik Satie, compositor sobresaliente, nacido el 17 de mayo de 1866, en Honfleur, en las costas de Normandía y cuya música aparte de deleitarnos representa un hito. Como muchos artistas, su obra es reconocida hasta años después de su muerte; mientras tanto viven y mueren como él, en la miseria. Satie, dueño de una fina ironía y estoicismo nunca se quejó ni acudió a sus muchos amigos en busca de ayuda. Al final de su vida vivió en un lugar minúsculo al que llegaba caminando en las madrugadas, vestido siempre con trajes de terciopelo, luego de tocar en cabarets.

Como compositor Satie, cuyo nombre era Eric Alfred Leslie Satie, fue precursor de diferentes movimientos más o menos actuales: surrealismo, minimalismo, música repetitiva y del Teatro del absurdo. Sus obras más conocidas son sus tres Gimnopedias, seis Gnoseidas, Sarabandas, Vejaciones, Tres fragmentos en forma de pera, Ojivas y muchas más a las que tenemos acceso en internet.

Desde pequeño su vida osciló entre Normandía y Paris, y tuvo contacto con la música por medio de su abuela, de su padre y una segunda esposa de este, pero las instituciones de su tiempo lo diagnosticaron con poco talento musical y ello lo arrojó a desarrollar un estilo de composición peculiar; decía “antes de componer una pieza camino a su alrededor multitud de veces acompañado de mí mismo.” Por su carácter vanguardista, su obra provocó enfrentamientos entre los asistentes durante sus presentaciones por su ruptura de lo convencional.

Establecido en el Paris del fin de siglo XIX, frecuenta el mundo nocturno de Montmartre y hace amistad con los poetas Mallarmé y Verlaine. De igual manera tuvo relación con Debussy, a quien debemos la orquestación de la Gimnopedia #1 que puede escucharse también en el blog de La Jornada http://www.jornada.unam.mx/ultimas/bloggero.info?pablo-espinosa/entrada_2016-05-17una-fiesta-de-cumpleanos-para-satie. Este blog de Pablo Espinosa contiene referencias muy valiosas respecto a diversos intérpretes de Satie entre los que descuella Aldo Ciccolini. En este blog, Espinosa establece una fina conexión entre el temperamento del compositor y de los intérpretes que está presidido por la libertad. Debajo de una composición fluye un temperamento y son los grandes intérpretes los que lo perciben y al reproducirlo vuelven a la vida una obra en una germinación maravillosa que se completa con la ensoñación y disfrute de aquel que la escucha. Como la luz de los astros lejanísimos, la música que nos llega tiene siglos viajando y somos afortunados de tener acceso. Por su inquietud espiritual funda una iglesia de la que termina siendo el único devoto y que luego abandona.

Se le conoció solo una relación amorosa con una pintora llamada Susana Valadon, autora del retrato de Satie que incluimos, relación que dura solo cinco meses y cuya ruptura le provoca un enorme dolor. Desde ese momento y hasta su muerte no le conoció ninguna relación.

Es en este tiempo cuando compone la obra Vejaciones, con la anotación de que habría que interpretarla 840 veces lo que hicieron años mas tarde Cage y Bloch durante veinte horas.

Satie es un compositor cuya música es indispensable conocer y disfrutar.

Antonio Canchola Castro

canchol@prodigy.net.mx