La Deuda que Dicen que no es Deuda

July 15, 2016

Realmente es un escándalo que el Congreso del Estado de Chihuahua haya autorizado más deuda para los chihuahuenses, que ahora ascendería a 50,000 millones de pesos. Sin embargo, cínicamente el Gobernador del Estado declaró en el programa de radio de Luís Cárdenas, en MVS, que esto no es cierto, que el monto de la deuda de Chihuahua “solo” asciende a $23,000 millones de pesos. Además dijo Duarte que esto ya lo había aprobado antes el Congreso del Estado de Chihuahua con la anuencia de los diputados del PAN.

 

Para variar, el Gobernador mintió, no existe esta partida en el presupuesto.

 

¿Cómo puede ser que haya tanta discrepancia y controversia con la deuda pública de un Estado? Pues, simple, el Gobernador Duarte, usando palabras como “monetización”, para esconder hechos reales, que son simple y sencillamente deuda.

 

Veamos porque digo eso. Primero analicemos qué es deuda. En la teoría de las obligaciones, materia esencial del derecho, existe lo que se conoce como una “obligación”, que en términos llanos, es un compromiso de dar, de hacer o no hacer, que una persona llamada deudor, queda atada para con otra persona llamada acreedor.

 

Pongamos un ejemplo cotidiano. Un amigo le pide prestado a otro $100.00 pesos. El primero se compromete a pagárselos en una semana. Aquí, la obligación: el deudor está obligado a pagarle a su amigo los $100.00 pesos en el plazo de una semana.

 

Viendo este sencillo ejemplo, ahora hablemos del dinero que un gobierno necesita para cumplir con sus funciones de dar seguridad, justicia, obra pública, servicios de limpia y alumbrado y construir carreteras. Para obtener el dinero necesario, el gobierno cobra impuestos (impuesto sobre la renta, IVA, predial, etc.), derechos por servicios que presta, como los peajes, las licencias y otras fuentes como las multas y venta de sus bienes.

 

Pero el gobierno, puede emprender proyectos que trasciendan a una administración, por el tamaño del mismo. Para ello tiene que recurrir a un déficit, es decir, que lo que genera en impuestos y otros recursos fiscales es inferior a lo que gasta. Para ello el gobierno acude a obtener préstamos de la banca, de los fondos de inversión o del público que invierte en las bolsas.

 

Muchas veces el gobierno compromete ingresos futuros, ya sea provenientes de recursos fiscales aun no recibidos, pero que deriven de, por ejemplo participaciones de ingresos de impuestos que se reciben de la federación o de fondos generados de peajes de las carreteras.

 

El Gobernador Duarte acudió a agentes financieros para obtener para Chihuahua dinero de miles de personas, que entregan su dinero a dichos agentes a cambio de obtener en un plazo, un interés más la devolución de su dinero. El público que hace esto recibe de los agentes financieros un documento que acredita la entrega del dinero y el pago del mismo más intereses, a través de entregarles bonos o certificados, (entrego $10,000.00 pesos y me dan un certificado con ese valor).

 

En el caso de Chihuahua, se entregaron miles de certificados derivados de la obligación del Estado de pagar el dinero recibido más intereses, cuya fuente de pago deriva de los peajes de las carreteras, que se deposita en un fideicomiso que garantiza a los miles de titulares su debido pago, entregándoles certificados de participación de los recursos de los peajes.

 

En este último caso, el Gobernador César Duarte, es donde empieza con sus juegos de palabras, al decir que los recursos provenientes de emisiones bursátiles (de certificados colocados en la bolsa de valores, entregados a los miles de inversionistas), al decir que el dinero recibido de estos fideicomisos que administran la emisión de los certificados, no son deuda.

 

Si el gobierno de Chihuahua recibe dinero de miles de personas a las que se les tiene que pagar su capital más intereses, entonces incurre un una obligación de dar, que es el pago de lo que se le entregó más sus intereses. Esto es deuda.

 

¿De dónde sale el dinero para pagar todo esto? Pues, esencialmente de los peajes de las carreteras y de los impuestos que todos pagamos, así como de los derechos que el gobierno recibe por concepto de derechos, ventas de bienes, multas.

 

El gobierno necesita pagar a muchos proveedores de todo tipo de bienes y servicios recibidos que irresponsablemente contrató sabiendo que no podía pagarlos, para ello, emitió más certificados para recibir dinero de miles de personas, hipotecando los peajes por décadas. Si esto no es deuda, no se qué sea.

 

Ahora, los chihuahuenses no recibiremos los peajes de las carreteras porque ya quedaron comprometidos, así que en adelante para mantener las mismas, el gobierno tendrá que acudir a los impuestos y otros recursos que pagaremos los chihuahuenses por más de treinta años, en perjuicio de otros servicios que requerimos.

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