Ética Bíblica

Religión y política no deben ir juntas. Ambas se complementan, pero no caminan juntas. Hay una gran diferencia entre un sistema de Religión y un sistema político, esas diferencias en muchos casos son legales y de jurisdicción, pero en ambos la parte de ética y moral está relacionada, y la base Bíblica de la ética es una asistencia en el campo político y en el campo legal.

Los diez mandamientos o en hebreo divrot -significa palabras-, son enseñanzas de valor universal que influyen el comportamiento social y cívico, porque establecen un elevado margen moral y de amplia obediencia, fueron y son aplicables para toda sociedad (importante pluralizarlo) y están incorporados legalmente, influyendo decisivamente en las cortes desde el nivel más básico hasta el superior.

Leemos en el Nuevo Pacto como Yeshua (Jesús) anima y alienta a sus discípulos a entender estos principios básicos de ética social cuando dice: honra a tu padre y a tu madre; Amaras a tu prójimo como a ti mismo (ver Mateo 19:19, Éxodos 20:12, Deuteronomio 5:16), lo que lleva consigo la enseñanza al amor al prójimo en una forma muy especial, pero éstos principios básicos de ética social, en el camino fueron revertidos y mal entendidos.

La educación moral y cívica de Dios, en la forma de mensajes, enseñanzas e instrucciones, y que tiene tienen connotación política y social se encuentra en la Biblia, esto es respecto a su pueblo y hacia los demás. Un ejemplo muy claro está en el libro de Levíticos 19:18 “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo; yo soy el Señor”; esto se repite en el primer libro de Juan 2:11 "Pero el que aborrece a su hermano, está en tinieblas y anda en tinieblas, y no sabe adónde va, porque las tinieblas han segado sus ojos”.

La educación moral y cívica impactó las normas culturales y sociales del pueblo hebreo. Tenemos un ejemplo en la división territorial, política de cada una de las tribus y en las leyes de heredad en la Tierra Prometida. El territorio se definía por tamaño, y la heredad era para el primer barón nacido, y nunca a las mujeres.

En el libro de Números capítulos 26 y 27 leemos sobre un escándalo político relacionado con un censo y una elección de posición de liderazgo, en la cual Moisés designó el reemplazó de un líder de la tribu de Simeón, en lugar de apelar al voto como era la costumbre.

En otro caso, al morir el padre, las mujeres apelaron por justicia de igualdad en las leyes de heredad, yendo en contra de las normas culturales, sociales de su sociedad. Moisés declaró en el libro de Números 27:7: “Las hijas de Zelofehad tienen razón en lo que dicen. Ciertamente les darás herencia entre los hermanos de su padre, y pasarás a ellas la herencia de su padre”. Las mujeres cambiaron así la cultura de heredad.

En este cuento de las mujeres es importante entender la situación legal dentro de la sociedad del pueblo hebreo que estableció Dios y determinó la heredad de un padre a un hijo y ellos a su vez deben de complementar una pensión a las hijas que no están casadas (pues es obligación del esposo proveer), reafirmando que una doble porción es para el hijo mayor. En este caso Zelofehad, hombre de familia, muere sin hijos y las hijas demandan recibir su heredad jurídica de la tierra en Israel, que una vez asignada debe permanecer en la línea familiar por siempre. Se presentan ante Moisés y le dicen Números 27:4: “¿Por qué ha de desaparecer el nombre de nuestro padre de entre su familia sólo porque no tuvo hijo? Dadnos herencia entre los hermanos de nuestro padre”. Moisés lo lleva ante Dios y Dios la acepta y otorga lo solicitado. Esto propició un cambio social, económica y cultural. La religión influyó a la política.

Otro ejemplo es la elección de Josué el hijo de Nun como sucesor de Moisés, que es ungido poniéndole las manos encima de la cabeza y ser ungido con aceite (en hebreo smija que significa ordenación). Esta es una elección de autoridad, que se formaliza con al cruzar el rio Jordán convirtiéndose en el líder del pueblo.

En Israel el campo legal esté ligado a la asistencia Bíblica de los 10 mandamientos, esto no implica un gobierno con base religiosa, pero implica una Fe de asistencia en el campo político.

Oremos más por los líderes políticos de nuestros gobiernos, para que la Fe sea parte ética y moral de su comportamiento y su trato político.