El Futuro (Conclusión)

La ciencia ficción se describe como una rama “menor” de la literatura. La poesía, por ejemplo, se valora mas en las universidades y dudo mucho que “La Guerra de los Mundos” de H. G. Wells sea considerada como esencial para la formación académica. Pero para los jóvenes, para los niños y niñas, no existe nada más importante que el futuro.

El futuro como concepto lo experimentamos todos los días, aunque muy pocas veces estamos conscientes de que lo hacemos. Todas las estructuras religiosas, por ejemplo, tienen un monopolio en el futuro. Después de la muerte, afirman, la vida, de una forma u otra, continua. Uno de los extremos es el de vivir esperando el apocalipsis y el fin de los tiempos. En este sentido, la academia aun tiene muchos prejuicios al no estudiar lo que pasa después de la muerte. Es por eso que la ciencia ficción es la que por costumbre llena los huecos entre la religión y la ciencia.

Los movimientos políticos también utilizan el concepto del futuro. Sus propagandas se basan en advertencias sobre lo que le puede pasar a nuestros hijos e hijas si no se vota por este o aquel candidato. Este conflicto se puede ver con las diferentes narrativas entre Trump (el pasado) y Hillary (el futuro). Pero no tenemos que irnos tan lejos, un candidato independiente en Cd. Juárez es seleccionado por que se le percibe como “nuevo” o como un “no-político” aunque no exista alguna evidencia de que alguna vez haya servido a nuestra ciudad, aparte, claro, de decir las noticias. Pero la separación del pasado y presente se politiza.

La imagen de un político besando a un bebé representa el valor de tomar en las manos el futuro incierto.

Pero el “futuro” no solamente puede ser un arma para las instituciones. También puede ser un producto ideológico que no cuesta nada e inclusive los avances tecnológicos que vivimos parecen no tener un límite. Esta es la ventaja que la serie de televisión Star Trek (Viaje a las Estrellas) tenía desde sus inicios hace 50 años. Las personas que seguían el programa, en su mayoría jóvenes universitarios, veían sus sueños realizados en la nave Enterprise mientras exploraba el espacio. Se trataba de un futuro que hacía eco a las promesas de los años sesentas. Un mundo diverso donde valía más la aptitud que el color de la piel, un mundo donde el espíritu humano era cuestionado, un mundo donde la tecnología era sobre toda la cosas, un reflejo de lo bueno que podemos lograr.

Empezaron con una revista, luego con clubs, después con convenciones en diferentes ciudades hasta llegar a cubrir todos los continentes. El movimiento, donde los miembros se les llamaTrekkies, es completamente independiente. El futuro esta en sus manos sin necesidad de seguir agendas políticas, religiosas, o económicas establecidas. Las metas son claras, crear el futuro, hoy.

Entre los logros de los Trekkies se encuentra la creación del idioma “Klingon” que se ha usado para traducir desde Shakespeare hasta la Biblia. Los Trekkies son responsables de que el primer transbordador espacial de la NASA fuera bautizado con el nombre “Enterprise”. Además, es conocida su labor altruista en el avance de la tecnología, la educación científica, y la medicina.

En la historia de la humanidad cada sociedad ha intentado saber lo que va a pasar en el futuro. Nuestros oráculos, magos, y profetas se han transformado en las fórmulas, los científicos, y los teóricos en astronomía espacial.

Nuestro futuro entonces, esta en nuestras manos. La ciencia ficción ofrece una forma de experimentarlo y planearlo, un guía. Feliz Cumpleaños Enterprise.