LA EDITORIAL SIGLO XXI CUMPLE 50 AÑOS

Han pasado cincuenta años de la fundación de la editorial Siglo XXI. Medio siglo que ha sido escenario de transformaciones en nuestra sociedad y también de persistencia de graves problemas. La creación de la editorial fue una consecuencia de que quien en aquel entonces era el director del Fondo de Cultura Económica, el poeta argentino Arnaldo Orfila Reynal (1898-1998), publicó el libro Los Hijos de Sánchez de Óscar Lewis y esto lo llevó a ser despedido. Esta obra es un trabajo de antropología social, desafiante para su tiempo y aun para el actual, que documenta con hondura la vida en sectores empobrecidos de la sociedad mexicana rebasando marcos estrictamente económicos para bordar en lo cultural. El libro fue un éxito desde su primera edición en 1961. Gustavo Díaz Ordaz, presidente entonces, azuzado por sectores retrógradas que actuaron en contra de Orfila desde la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, se incomodó por la publicación del libro y Orfila Reynal se encontró sin trabajo. Corría el año 1965 en México.

Un amplio grupo de intelectuales se reunió el día de la noticia en casa de Orfila. Una nota conmemorativa del periódico La Jornada, publicada el sábado 24 de septiembre de este año, relata que llegaron a casa del poeta alrededor de 70 amigos y que allí, por la iniciativa de Elena Poniatowska, decidieron crear una nueva editorial y decidieron llamarla Siglo XXI.

Me emociona este relato. Loa intelectuales se organizan con rapidez, aportan los fondos y crean una editorial que desde entonces ha publicado libros fundamentales para comprender la historia y la sociedad latinoamericanas sin perder de vista su relación con el resto del mundo.

El 1º de octubre de 1966 aparecieron publicados 10 títulos y en diciembre de ese año, otros 11.

Muchos jóvenes han leído, yo entre ellos en su tiempo, en ediciones de Siglo XXI Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, obra que describe el proceso de colonización y neocolonización de nuestro continente y su agonía frente al poder imperial. Igualmente tuvimos acceso a la obra de Alejo Carpentier, novelista cubano y su obra El recurso del método, un retrato caribeño del despotismo.

De igual manera por medio de la obra publicada por Editorial Siglo XXI tenemos acceso a colaboraciones de Octavio Paz, José Emilio Pacheco, Jesús Silva Herzog y otros autores que desde posiciones críticas han hecho aportaciones al conocimiento de la realidad nacional.

Para la editorial, dirigida ahora por Jaime Labastida, siempre ha sido importante alentar y cultivar el pensamiento crítico. Desde aquello años fueron un estandarte los libros de autores como Paulo Freire en pedagogía y educación; la obra de Adolfo Sánchez Vázquez; la obra de Antonio Gramsci y no podrían faltar Marx y Engels lo que permitió al público de lengua castellana tener acceso directo a los libros clásicos en ediciones accesibles y confiables.

No siempre los intelectuales son reconocidos. Al despotismo le incomoda todo aquello que no sea incienso, que no sea elogio. Saludo aquí con admiración a quienes desafiaron en 1965-66 al poder y a quienes lo hacen hoy desde toda trinchera. Los problemas de México son muchos, son graves y cuentan mucho. Para resolverlos se requiere saber y para saber, leer.

Antonio Canchola Castro

canchol@prodigy.net.mx