Enseñanzas del triunfo de Trump

January 7, 2016

Muchos de los análisis sobre el posible triunfo de Donald Trump se basan en el deseo de que no gane, y para esto manejan elementos políticos encontrados previamente, por ejemplo, la noción de que el jefe (boss) político tiene un aparato a su disposición por medio del que puede inducir (inclusive comprar) votos, es el caso típico de Daley que gobernó Chicago 21 años y que contaba con una fuerte maquinaria política por medio de la cual controlaba al partido demócrata y el gobierno de la ciudad; el legado de su poder se extiende hasta su hijo que fue chief of staff en el primer gabinete de Obama.

Se supone que Trump carece de este aparato y aunque este muy arriba en las encuestas a la hora de las elecciones no ganará. Suponen que aquellos que ven favorablemente a Trump en las encuestas no son necesariamente los que votan, entonces ¿quiénes son los que crecientemente parecen apoyar su discurso?, ¿quiénes votan?

¿Qué nos enseñara el triunfo de Trump en la elección primaria del partido republicano?

1) ¿A dónde se fueron los aparatos que manejaban los políticos convencionales? O bien éstos aparatos han sido mitificados, o tal vez sean organizaciones efímeras que se construyen para las coyunturas electorales éste tipo de organización aumenta de influencia cuándo se trata de un político electo que busca reelegirse. Existen líderes locales que se pueden articular ya sea por recompensas políticas o económicas, o ambas, en México se conocen como burócratas de calle.

Los aparatos políticos son veleidosos y se mueven por intereses muy concretos, aquel que puede asegurar un mayor beneficio tiene la capacidad de utilizarlos a su favor.

1.1) La veleidad de los aparatos políticos puede cuestionar la forma convencional con la que vemos a los partidos políticos, éstos pueden convertirse en aparatos huecos que adquieren vigencia en las elecciones y como tales pueden ser sustituidos por otras organizaciones, o bien, que los partidos se sometan a la voluntad de los jefes políticos, los que tampoco tienen garantizada su existencia. Este tipo de explicación no puede ser aplicada a todos los sistemas políticos, en especial al de tipo autoritario como México.

2) Los políticos convencionales perdieron vigencia. Por el lado del partido republicano los políticos convencionales, o sea aquellos que hacen carrera político-electoral perdieron terreno. En la elección primaria algunos de los mejor posicionados fueron los extremistas del The Party, pero igual fueron los “no políticos” a los que mejor les fue. El discurso de la antí-política lo uso Fox con buenos resultados, que no lo fueron tanto para el país, lo que muestra que un buen candidato puede ser un pésimo gobernante; también vemos que los políticos convencionales no son necesariamente buenos gobernantes.

Estados Unidos es un sistema que estimula el surgimiento de candidatos con conexiones tenues con el partido y hasta sin ella, así que el triunfo de Trump no cambia nada en ese sentido.

3) Money talks. Para hacer política se necesita mucho dinero y cuándo un candidato remonta mucho, las posibilidades de financiamiento para los otros se reducen, el donativo no es una obra de caridad es una inversión, aquellos que invierten buscan ganancias.

4) No hace falta propuestas. Denostar paga altos dividendos.

4.1) La ideología por medio del uso de los clichés es útil y no requiere mayor elaboración. Trump hará grande a América de nuevo, no hace falta que especifique cómo, el imaginario social alimenta ese contenido.

5) La megalomanía adquiere valor político.

6) Termina el tiempo de lo políticamente correcto, se puede hacer público los odios, fobias y otras formas de menosprecio. El aumento de Trump en las encuestas se puede correlacionar con sus insultos a los mexicanos, a las mujeres y desdén por los musulmanes. Parece justificar la selección de las razas. El verbalizó lo que muchos piensan y sienten pero no lo dicen por temor al rechazo social bajo la política de lo políticamente correcto. De aquí en adelante quién podrá censurar a los grupos de odio que inundan a Estados Unidos. Más de 70% de las mujeres republicanas no se molestaron con sus ataques sexistas a Hillary.

Puede perder la elección presidencial porque hipotéticamente algunos que votaron contra él en las primarias lo volverán a hacer en la elección presidencial, con lo que la balanza a favor de la demócrata puede inclinarse más. Pero también una parte del Partido Demócrata podrá inclinarse a su favor.

Todavía debemos esperar a ver como su verborrea se traducirá en cursos de acciones de gobierno.

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