Downton Abbey: Las leyes de la Opresión parte 2

October 21, 2016

Las reglas establecidas no se pueden observar a simple vista dentro de la cultura puesto que son tomadas como protocolos naturales, como hábitos, como costumbres. Pero es indudable que las reglas de conductas favorecen a los hombres. La tradición oculta el condicionamiento de las mujeres quienes viven en un mundo machista. No es sino hasta que cambian las circunstancias dentro de la cultura cuando se expone el patrón condicional que la mujer debe de seguir. Cuando fuerzas externas nos hacen cambiar vemos la opresión.

La serie de "Downton Abbey" (ITV Studios 2010-2015) escrita por Julian Fellowes explora los problemas de su protagonista Mary Crawley, la única heredera de una incalculable fortuna y su vida en relación con los hombres. En la mansión, el padre es el que representa la autoridad y quien manda. Así, tenemos a un hombre encargado de la situación económica de Lady Mary, y por consecuencia, de su futuro. De esta manera, todas las relaciones personales son importantes.

Cuando su prometido muere, Mary se encuentra sola y sin verdaderas posibilidades de sobrevivir socialmente. No tienen ningún prospecto en puerta y la familia se ve obligada a buscar a un pariente lejano que pueda heredar la fortuna. Buscar marido para Mary, es de suma importancia.

No podemos negar que dicha visión todavía existe en nuestros tiempos. Desde pequeñas se les enseña a las mujeres la importancia de un buen matrimonio. No solamente se les educa en cuestiones económicas y sociales, sino en la percepción de que el "hombre" que va a ser su marido tiene que ser mejor que ellas. Esta noción toma muchas formas. Desde no casarse con alguien más chaparro, o más gordo, o más tonto, hasta no casarse con alguien más pobre.

Pero lo que tomamos como natural tiene fundamentos económicos. En el pasado, hace menos de 100 años, las mujeres no tenían el derecho de ser dueñas de nada. No podían abrir una cuenta de banco, ni votar, ni trabajar, y ni heredar. Es así que sus virtudes se convertían en su único valor. Una mujer que valiera, entonces, tenía que arreglarse, portarse bien, saber de las artes, y mantenerse pura hasta el matrimonio. Sin estas cualidades, una mujer valía muy poco.

La mejor forma de entender esta estructura opresora es cuando las circunstancias cambian y tenemos que adaptarnos a las nuevas realidades. Mary se enamora de un visitante de Turquía y se acuesta con él. El pobre hombre se muere esa misma noche y la pobre Mary se encuentra en un aprieto. Debido a que tuvo relaciones sexuales antes del matrimonio, su valor a disminuido. El prospecto de casarse con alguien mejor esta fuera de su alcance si su secreto se descubre. Es por eso que sus sirvientas, su mamá y sus conocidos no hablan del asunto.

Por supuesto que no es difícil empezar a "moralizar" esta circunstancias y hablar de cómo Mary ni es pura, ni santa, y pues es una "puta". Pero estas observaciones apuntan a que nuestra "moral" sirve para mantener nuestra estructura social que a la vez depende de la económica. Toda moral tiene un fondo económico.

Cuando Anna, la sirvienta de Mary, es violada, el resultado es el mismo. La sirvienta se siente que ya no tiene valor, que ha sido "ensuciada" y que no merece ni siquiera voltear a ver a su marido. Si Anna decide ir a la policía, el atacante podrá ir a la cárcel, pero entonces ella tendrá que vivir el resto de su vida tachada como una mujer que "vale menos".

En las dos circunstancias, por amor o por violación, el valor de la mujer todavía se basa en su conducta sexual, y dicha conducta aún sigue los protocolos religiosos, económicos, sociales, y culturales que, lamento decir, sólo benefician a los hombres.

 

(continuará)

Please reload