El Ejercicio del Poder en México

May 31, 2017

Última Instancia

 

Desde nuestra independencia, el poder se ejerce en México para privilegiar a un grupo reducido de gente, esa es la principal razón por la que tenemos a la mitad de la población en la pobreza y por la que no podemos salir del subdesarrollo.

 

Sin embargo, hay grados de abuso del poder distribuidos a lo largo y ancho del país. Por ejemplo, en la zona norte de México, los abusos de poder son menores a los que se dan, por ejemplo, en estados como Veracruz, Quintana Roo, Chiapas y Guerrero. Hay estados en donde el poder lo detenta principalmente el crimen organizado, como en Tamaulipas, Michoacán y Sinaloa.

 

Pero hay ciudades como la mía propia, Ciudad Juárez, en donde ha habido grandes abusos del poder a nivel local, a través de liderazgos depredadores, que han influido para que se hagan barbaridades, como tener nuestros mayores centros de educación superior a distancias grandes alejadas de la mancha urbana metropolitana, así como haber hecho inversiones de miles de millones de pesos en infraestructura para beneficiar a unos pocos terratenientes, dejando grandes rezagos de infraestructura urbana en donde está el cúmulo de la población y en donde se desarrolla la mayor parte de la actividad económica.

 

Asimismo, Ciudad Juárez ha venido sufriendo de un colonialismo interno por parte del gobierno federal, que ni siquiera ha hecho un centro hospitalario de concentración, así como de la capital Chihuahua, que tiene el doble de inversión en todos los aspectos con la mitad de la población y una fracción de la productividad que tiene Ciudad Juárez.

 

Pero esta dominación que existe en México en todas partes se da principalmente porque el pueblo ha sido omiso en el ejercicio de sus derechos, salvo en ocasiones históricas en donde se reveló, para luego ser aprovechado por intereses de pequeños grupos, según sucedió en la mal llamada Revolución Mexicana, que no fue otra cosa más que la redistribución del poder por intereses muy particulares, en donde hubo mucho “río revuelto” que fue aprovechado por múltiples facciones.

 

Ahora en pleno Siglo XXI tenemos un sistema electoral muy eficiente, aunque criticado por lo caro y puesto en duda sin razón por los perdedores en las elecciones, que ha dado la oportunidad a que el pueblo se exprese y ejerza su gran poder al haber votado en muchas elecciones sacando del poder a grupos de gobernantes corruptos y cuestionados, como sucedió en Veracruz, Tamaulipas, Quintana Roo y mi propio Estado de Chihuahua.

 

Pero nos damos cuenta que el poder ejercido ocasionalmente por el pueblo no ha sido suficiente para generar bien común, únicamente para expulsar a grupos del poder para que entren otras personas con intereses particulares, que no son capaces de mejorar substancialmente las condiciones de vida de la gente.

 

Es por eso que necesitamos generar un sistema que permita que el pueblo ejerza su poder, que es enorme y que no sabe que lo tiene, para impulsar al gobierno a que actúe para lo que fue creado: generar los entornos y condiciones necesarias para que la sociedad mejore sus condiciones de vida, para que haya seguridad y justicia, orden y eficiencia en la prestación de servicios públicos, instalaciones y servicios educativos de calidad, infraestructura urbana adecuada, cultura y arte que haga crecer el espíritu, transporte público eficiente, servicios de salud de calidad, vivienda que otorgue las condiciones para el desarrollo de una vida digna, para generar orden, crecimiento y progreso en la sociedad.

 

El pueblo puede lograr esto si se decide a contrarrestar a estas pocas personas que lo han dominado por su desidia e inacción. Ahora tenemos recursos tecnológicos para lograr un cambio en esa relación de poder, en ese dominio de unos pocos para explotar los recursos físicos y humanos abundantes que hay en México.

 

En este Siglo XXI tenemos el Sistema de Gobierno Abierto, que no se ha ejercido en ningún lugar de México, que otorga la oportunidad a los ciudadanos de exigirle al gobierno, a través del Sistema Nacional de Transparencia que ya está operando a nivel nacional, que se comunique con los ciudadanos a través de las tecnologías de la información, por las redes sociales y los modernos métodos de interacción bidireccionales que existen.

 

Si los ciudadanos nos organizamos para impulsar un gobierno que de la frente y que se comunique con la sociedad de una manera cotidiana y permanente, podremos desenmascarar los intereses de grupo que pretenden depredar a la sociedad de sus recursos.

 

Con transparencia y datos abiertos, con cabildos y parlamentos abiertos, con una ciudadanía participativa utilizando los métodos de Gobierno Abierto, podemos expulsar poco a poco a los que ejercen el poder para su beneficio personal y de grupo, para que el gobierno genere el bien común que todos buscamos.

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