Verdes

Se publicó el nivel de gasto y opacidad en los gastos del Partido Verde, lo que no debe sorprendernos. Al contrario, lo extraño es que no escuchemos nada sobre el niño verde y sus aventuras, que se realizan con fondos públicos por supuesto.

Los Verdes son cualquier cosa menos un partido que protege al ambiente. Han asumido medidas al parecer populares sin considerar las consecuencias. Se lanzaron contra los animales en los circos pero no en lo que le pasaría a los animales. Uno de los líderes abrió su casa para mostrar los cuerpos disecados de piezas de caza.

Apoyaron, como títere del PRI, la reforma energética, pero ni se generó el resultado prometido ni se planteó la protección al ambiente.

Los partidos verdes en el mundo tienen agendas de protección pero el mexicano carece de ellas.

No elevan la voz para obligar a PEMEX a limpiar las zonas que ha destruido. Mucho menos se preocupan por el impacto que generan los ductos que se construyen en el país para satisfacer a las gaseras. Y por supuesto que no han dicho nada sobre los huachicoleros.

Los que inventaron este gran engaño a la sociedad fueron brillantes. Hicieron creer que México llegaba al primer mundo con una fuerza que limitaría la depredación ambiental, pero no ha sido el caso. No se sorprenda si no escuchamos sobre una política anti tala, o una revisión de la política hídrica, de hecho, esos verdes están muy lejos de los temas de agua.

Los verdes son un capítulo indistinto más de la política mexicana: engaño, simulación, dispendio, opacidad. No sorprende que se acomoden tan bien en el congreso.