Fe

July 20, 2017

Este gobierno es sorprendente. Cada día sale con una nueva tarugada, tal vez lo hacen para ver si estamos despiertos.

Resulta que los medios reportaron que la PGR cometió una serie de errores en la consignación de Javier N, sin ser el menor la reducción de la cantidad por la que se le acusa, en alrededor de 80% o más. Una juez le suspendió varias acusaciones y le fijó una multa de $6,000 (tal vez por eso sonreía en Guatemala).

Claro está que se levantó el clamor popular porque parece estar sucediendo lo que sucede siempre, que el circo para traerlo al país resultará en un caso más de impunidad: lo encerrarán un tiempo, tal vez no mucho y saldrá para gozar la fortuna que amasó.

La respuesta del gobierno es pedirnos fe. Creamos que la PGR no responde a consignas políticas. Creamos que hay justicia en el país. Creamos que la simulación no funcionará esta vez. Creamos que terminó la impunidad. Creamos.

Por eso bien dice la conseja: hay dos soluciones a la condición del país. Una realista la otra mágica. Quitar a la bola de zánganos que dizque gobiernan, o la realista, esperar que la la virgen de Guadalupe haga el milagro. Creamos en la virgen, ella lo puede todo.

El gobierno está cerrando el sexenio con una buena acumulación de escándalos derivados del hecho que llegaron a robar y hacer negocio y para el colmo de la mala suerte, su incompetencia y ambición desmedida les estalla al unísono.

Como fallaron todos los recursos que usaron antes usando miles de millones de pesos, ahora recurren al espíritu religioso y fanático del pueblo: nos piden que tengamos fe. ¿En qué? Pues en ellos por supuesto.

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