Sarcasmos

Aprendí hace mucho tiempo a no luchar con un cerdo. Tú te ensucias con el lodo, pero al cerdo le gusta.

DUNKERQUE Y EL BORRACHOTE

Sobre ese talentoso y borracho inglés psicópata-sociópata (ni tan talentoso: era flamante exministro de Hacienda, pero en el crack bursátil de 1929 perdió medio millón de dólares, todo el patrimonio familiar, y desde entonces, y hasta su muerte, fue títere de los prestamistas, que lo tenían bien agarrado de ahí) me dice el Gerardo: “Churchill pagó Dunkerque, donde los nazis les permitieron repatriarse a los soldados británicos, cuando pudieron matarlos a mansalva, con sus bombardeos genocidas de las ciudades alemanas; particularmente el de Dresde, cuando ya no había ninguna razón militar, una ciudad abierta donde solo se encontraba población civil, refugiados y heridos. Matadero 5 (1969), de Kurt Vonnegut Jr., sigue siendo el clásico literario sobre el bombardeo de Dresde, ese crimen de guerra aliado. Es un libro que leí hace tantos años y mantengo un recuerdo vívido de sus páginas”.

MATADERO-5

Título original: Slaughterhouse-five, or the children’s crusade. Género: sátira-humor negro-narración bélica-ciencia ficción. Algunas frases de la novela: “El arte no es posible si no baila como pareja de la muerte. / La mujer resultaba aburrida, pero su persona era una deliciosa invitación a la procreación. / La gente se sorprendería si supiera la gran cantidad de cosas que en este mundo han cambiado gracias a las oraciones. / La gente no debe mirar hacia atrás. Ciertamente, yo no volveré a hacerlo. / A ella le resultaba muy excitante poderle destrozar la dignidad en nombre del amor. / Los hombres que la miraban deseaban al instante cargarla con bebés. / Y cada día, mi gobierno me pasa cuentas de los cadáveres logrados por la ciencia militar en Vietnam. / Van a tener que inventarse un buen montón de mentiras bien dichas, o la gente no querrá seguir viviendo. / A veces, a altas horas de la noche, me da esa manía de mezclar el alcohol con el teléfono. / Vive en constante temor, dice, pues no sabe nunca qué parte de vida le va a tocar representar al momento siguiente. / Qué hermoso... No sentir nada y poder acreditar que aún se está vivo. / Uno de los principales efectos de la guerra es que la gente pierde la fuerza de ánimo suficiente para conservar su personalidad”.

SUBIR Y CAER

En 1966 la Bolsa gringa estaba en pleno auge. Por primera vez en la historia llegaba a los 1,000 puntos (hoy anda en 22,000) y el optimismo estaba desatado: Happy days are here again! 50 firmas dominaban el mercado (las célebres Nifty Fifty). Los inversionistas confiaban en que todo el secreto era meter sus ahorros en esas acciones, conservarlas intocadas bajo siete llaves, esperar a que subieran permanentemente de precio y luego retirarse como potentados a viajar a todo trapo por el mundo rascándose las pelotas. Y en efecto, algunas de esas acciones (Coca-Cola, Walmart, etc.) siguen siendo hoy rentables y sólidas (aunque están lejos del estrellato que hoy acaparan Amazon, Google, Apple), pero también había entre ellas cadáveres en proceso como Polaroid, Eastman Kodak, etc. Moraleja: no existe tal cosa como una vaca lechera eterna.

CALENTAMIENTO GLOBAL

Me dice el Julio: “Aunque el calentamiento global debido al CO2 sea comprobable, ni es mala noticia (tiene hasta ventajas), ni es irreversible, ni justifica que los gobiernos se metan a imponer y restringir”.

ESTAMOS TODOS BIEN

“Todo marcha de maravilla, cuando se vive de dinero creado de la nada, contra deuda –que nunca se pagará. Tutti contenti –hasta que revienta la burbuja. Así estamos aquí en Mexiquito: más y más deuda, para que no estalle con inconformidad revolucionaria todo mundo. Sálvese quien pueda, porque la desilusión más adelante, tendrá muy feas consecuencias”. Ya lo dice la sabiduría política tradicional: el que venga detrás que arree. Como dice la retórica náhuatl: 2018, anyone?

USA

Gore Vidal decía: United States of Amnesia.