Presión completa

Los comentocratas, pseudo intelectuales, vividores del régimen, manipulados y algunos con buena intención, se han abocado a revisar con lupa todo lo que hace el nuevo gobierno, lo que no está mal. Un gobierno vigilado, aunque sea con mala voluntad, está obligado a actuar con transparencia y corrección, y ser muy cuidadoso para no cometer errores.

La última institución auscultada ha sido el CONACyT dónde se destapan dos cosas. Ciertos nombramientos que al parecer no cumplían con el perfil fueron confrontados provocándose la renuncia temprana de los funcionarios. Que bueno que hubo acción y reacción. Pero cuando el gobierno anunció los malos manejos que hubo en la administración anterior, entre ellos la transferencia de recursos a empresas transnacionales y el manejo mafioso, faccioso e incorrecto de fondos de inversión, todos los críticos guardaron silencio.

Es impresionante que los críticos no asuman que los malos manejos, los robos, desfalcos y todo tipo de estafas con fondos públicos, golpean a la sociedad en general. No son agravios contra el gobierno, lo son contra la sociedad en general. Igual que lo son los fraudes electorales.

La sociedad debe tener una postura de denuncia, debe estar atenta a las agresiones en contra de los intereses nacionales, al que se chingan no es al gobierno, es a todos, aunque suene a slogan demagógico.

Recordemos que la sociedad cambio el lema político de López Portillo del “La solución somos todos” a “La corrupción somos todos”.

En efecto hoy la solución somos todos encabezados por el gobierno, siempre bajo la mirada vigilante de la sociedad, que debe estar atenta también a quién le mueve la cuna a los críticos de oficio que hoy vociferan porque se les terminó la ubre que explotaron tantos años.