Bebe

October 11, 2019

A punto de abordar un ferry para ir a la isla de Santorini me preocupé porque vi a cientos de personas haciendo fila, éramos siete, cuatro adultos y tres niños y al parecer teníamos el riesgo de alguna separación inadecuada; hasta que un empleado vio la carriola de la bebe que llevábamos y nos dijo que pasáramos hasta el frente de la gente para que nos llevara por una zona dónde había menos gente y nos subió por elevador hasta la zona de asientos. Nadie protestó y aceptaron que lo que sucedía era común y corriente.

No era la primera vez que recibíamos tal trato. En el aeropuerto de Atenas nos enviaron a una posición especial que atendía familias, ahí te atendían de forma expedita y amistosa.

En el vuelo de regreso a América, en la zona más económica del avión, el personal colocó dos cunas en la pared para que los dos bebes que viajaban pudieran dormir cómodamente y no sobre el regazo de la familia. Hoy en día que las aerolíneas te cobran hasta por respirar a bordo, este parecía y era un lujo inesperado.

Fue interesante la lección de cómo en el manejo de masas, como en el ferry, siempre hay una consideración para los bebes y sus familias. El embarque y desembarque de los ferrys parece una operación totalmente desordenada, hay mucha gente formada irregularmente y el personal grita mucho para dirigir a la gente de tal manera que toda la operación se haga en pocos minutos. Hay que mencionar que tienen muy mala reputación respecto a su puntualidad lo que seguramente no se debe a la maniobra para mover a la gente. Y en medio del supuesto desorden alguien se ocupa de que los bebes y sus familias puedan moverse con seguridad.

Haber observado estas expresiones en Europa me devuelven la esperanza de que todavía quedan restos de respeto por la gente que el capitalismo salvaje no ha logrado exterminar.

La actitud positiva hacia las familias de los empleados los lleva a flexibilizar procesos que muchas veces son agresivos. Subir o bajar del ferry rodeado de gritos no es agradable, aunque uno entiende que ese es el sistema, a cambio de uno que piense en la gente y no en los tiempos para la empresa, lo que no necesariamente esta reñido pero reclama inversión, pero uno ve las caras atentas y amables frente a la bebe y siente que no todo está perdido.

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