De ganancias y pérdidas

Divagaciones de la Manzana


Martha Chapa


Tras de un paréntesis que pareció alargarse más de lo que estimábamos, las elecciones en seis entidades federativas del país se celebraron y arrojaron resultados interesantes para el presente político como también lecciones o predicciones con miras al 2024.

Para empezar, habría que decir que la presencia femenina resaltó especialmente por encima de otras justas electorales recientes, pues es todo un fenómeno social el que a la vez hayan resultado electas dos nuevas gobernadoras.

Así también, el tan cacareado carro completo de MORENA no se logró e incluso forzadamente su dirigente quería aparentar estar feliz por los resultados cuando propiamente fueron adversos a sus pronósticos iniciales. En cambio, la oposición pareció levantarse con más emoción por los triunfos obtenidos al romper ese cálculo del gobierno en el poder, pese a resultar una elección con todo el peso del Estado, potenciando su alianza para las próximas elecciones en el Estado de México y Coahuila, y desde luego en las presidenciales dentro de un par de años. Sin embargo, es evidente que por lo pronto MORENA avanzó con todo y sus violaciones a las normas electorales, en cuanto a presencia de funcionarios, recursos excesivos y publicidad gubernamental en las campañas.

Otro de los signos de estas elecciones es el bajo número de ciudadanos que salieron a votar respecto al padrón general, lo cual habla del desencanto hacia el gobierno y de paso del distanciamiento de muchos y muchas respecto a los partidos políticos, sin excepción.

En todo caso, la Alianza Va por México triunfo en Aguascalientes, donde propiamente repite el PAN, y en Durango, donde se impone el PRI, ambos con sobrada ventaja en el porcentaje de votos recibidos. Asimismo, la reñida votación que se registró en Tamaulipas, imprime fuerza política a esos partidos. Por lo que toca a Quintana Roo, Oaxaca e Hidalgo, la diferencia con que se impuso MORENA es evidente e impone una

nueva correlación política borrando el dominio priista que por décadas ejerció en esas latitudes del sur.

Aun así, el ánimo y el sentir de estas elecciones es que nadie tiene de ninguna manera asegurada ni resuelta fácilmente la elección del 2024, a la vez que se han potenciado las posibilidades de la Alianza Va por México, si bien liderea aún MORENA.

Queda un gran pendiente y es la decisión que adoptará en lo sucesivo Movimiento Ciudadano que como vimos no logró mayor votación en ninguna entidad federativa y que de seguir compitiendo por sí mismo no parece proporcionarle éxitos electorales, y en cambio podría desaprovechar la oportunidad de sumarse en una oposición más fortalecida con PAN, PRI y PRD, a fin de alcanzar triunfos qué son y parecen factibles en el corto y mediano plazo. Así también, subsisten dudas respecto a la presencia de los carteles del narcotráfico en estas elecciones, sobre todo en Tamaulipas. Y obvio: la urgencia de una ´propuesta articulada, representativa y atractiva por parte de la oposición.

En conclusión, más allá de algunas quejas interpuestas por los partidos en esta elección, queda claro que fue una jornada pacífica y de qué México está llamado a la democracia, al igual que el trabajo impecable del INE, confirmando ser un eje fundamental.