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Emprendedurismo Político

  • fermarcs779
  • Nov 6, 2023
  • 3 min read

Diego Martín Velázquez Caballero


Conforme a Maurice Duverger, las perspectivas partidistas en los sistemas electorales con tendencia mayoritaría se inclinan al bipartidismo o bipolarismo. Probablemente desde esta perspectiva pueda entenderse la acción de Pedro Kumamoto para asociar su formación politica independiente, así como el embrión de partido político que intentó formar, con el Movimiento de Regeneración Nacional.

El faccionalismo político en Hispanoamérica ha venido a generar un fenómeno conocido como emprendedurismo político y que antes de la connotación implicada a la economía, implicaba la construcción de institutos partidistas, clubes, tertulias, organizaciones o movimientos para ejercer una capacidad de veto o chantaje en el sistema político. Faccionalismo y emprendedurismo político son condiciones que distinguen a los sistemas políticos tercermundistas, para el caso Latinoaméricano hay naciones singulares por cuanto al número –más nominal que real- de partidos políticos que llegan a existir. Ambos elementos configuran también una débil administración pública y un régimen estatal secuestrado por diferentes facciones.

En México, antes de la formación del PRI, el número de partidos políticos llegó a los miles y movimientos políticos como el maderismo promovieron tal cantidad de expectativas que, al tomar el poder, simplemente fueron imposibles de cumplir.

Guatemala, Perú, Colombia, Argentina y Brasil han sido los espacios de estudio respecto del emprendedurismo político, las consecuencias de la elevada fragmentación que alcanza el sistema de partidos se nota en el tipo de gobernabilidad e institucionalidad que subsiste en el régimen político.

La pérdida de poder en el PRI generó la salida de las múltiples tendencias que lo conformaban y el fenómeno de la sangría parece no detenerse ahora en todos los partidos políticos. Morena convoca a múltiples tendencias, facciones y emprendedores políticos porque es el partido en el gobierno, es verdad que existe un manifiesto traslado de corrientes, tendencias, caudillismos, cacicazgos y facciones hacia su contenido organizacional; empero, Regeneración Nacional no ha podido desarrollar el nivel de institucionalidad política que tuvo el PRI y es difícil que contenga tal nivel de emprendedurismo político cuando el viento sople en contra. Faccionalismo y Emprendedurismo político son el caldo de cultivo ideal para el oportunismo pragmático que más daña a una sociedad.

Algunos politólogos plantean la necesidad de leyes electorales más draconianas para cerrar la puerta a tantas organizaciones falaces que buscan disfrazarse de partidos políticos para ejercitar el patrimonialismo; sin embargo, otros consideran que la participación es necesaria para estimular el liderazgo que cohesione y genere capital social. Lo cierto es que la crisis de los partidos políticos parece no tener salida en México y el mundo, el caso Francés plantea una evidencia de que una ingeniería electoral bien diseñada tampoco es suficiente para que lleguen al poder sujetos mitómanos como Emmanuel Macron. La política plantea cada vez más dilemas éticos de enormes consecuencias porque las organizaciones políticas se han vaciado de contenido y no se descubre aún el modo de sustituirlos. Todo mundo observa con simpatía a un Xavier Milei, pero nadie quiere estar bajo su gobierno demente.

Morena y Kumamoto establecen una alianza estratégica que puede ser benéfica para ambos actores y el estado de Jalisco; empero, en otras entidades y a nivel nacional, algunas candidaturas y alianzas condenarán a Morena para con el inmediatismo. Los partidos políticos no parecen tener solución, la vieja discusión del parlamentarismo versus presidencialismo todavía espera el momento de plantearse cuando la crisis partidaria sea terminal. Y voltearemos otra vez a Francia para descubrir que aún un gobierno de doble motor resulta insuficiente para contener a los políticos traidores. Al tiempo.

 
 
 

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