Gracias de todo corazón

Divagaciones de la Manzana


Martha Chapa


Abro un paréntesis en la temática que suelo abordar, que es de carácter político y social, para agradecer a las personas e instituciones que me han convocado a celebrar mis 55 años ya de pintora, además de compartirlo con mis lectores y convencida de que la cultura es también un tema esencial, a la vez que refrescante en los días aciagos de la inseguridad pública, el pobre desarrollo económico y otras lacras que nos aquejan.

Me referiré entonces, a los eventos más próximos, para no abrumarlos, ya que algunas de las invitaciones que he recibido se extienden hasta el año entrante

Empiezo por una exposición que aunque se inauguraría en septiembre, tiene un significado especial para mí, pues se montaría en un prestigioso espacio de mi tierra natal. Me refiero a la propia Pinacoteca de Nuevo León, inserta en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), que cuenta con importantísimos acervos y donde se han presentado importantes creadores del ámbito nacional e internacional.

Mencionó ahora, la que se realizó esta semana en nuestra ciudad de México, en un hermoso lugar del tradicional barrio de Coyoacán, es decir en el Centro de las Artes Vivas, concretamente el jueves 7 de julio a las 18:00 hrs.

Luego, seguiría otra exposición en la ciudad de Puebla, en el Restaurante Barra Azul, del Hotel Grand Fiesta Americana Angelópolis, el jueves 28 de julio, con la singularidad de que se mostrará también la obra de una destacada pintora local, como lo es Karla Sierra, evento que conlleva a la vez un sello feminista y de reconocimiento a la equidad de género.

Así, se han inscrito otros reconocimientos que agradezco infinitamente y me alientan a seguir en mi trabajo creativo, como el que me brindó la Organización de Productores de Manzana de Washington.

En todo caso, refrendaré en este aniversario que mi Obra pertenece a quien le guste y aprecie, si bien mi deseo ha sido siempre ofrendarla y donarla a mi país, con la intención de que aporte a su desarrollo cultural y artístico, como lo hice ya en el caso de la UANL legándole una gran parte de mis pinturas y de las que poseía de otros creadores, por lo que decidieron abrir la Sala- Museo que lleva mi nombre y se ubica dentro de la Biblioteca Raúl Rangel Frías, acontecimiento que ha representado para mí un gran orgullo y agradecimiento inacabable.

Pero por lo pronto, en esta ocasión, no abordaré el grave y regresivo descuido del gobierno actual a la cultura, e incluso he tenido que contener momentáneamente mi indignación y reprobación.

Gracias a todas y todos por estos momentos de tanta felicidad personal.