Impredecible TMEC
- Jun 15
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Xochitl Patricia Campos López
México debe aprender a vivir con la incertidumbre y la posibilidad de que el acuerdo comercial TMEC se rompa. El suceso es una una derrota, pero también una oportunidad de reinventar su economía y su relación con el mundo. La clave está en fortalecer su autonomía y consolidar una posición diplomática que no dependa de la voluntad de un líder autoritario. La estrategia no es solo resistir, sino prepararse para un futuro en el que México pueda actuar con independencia y firmeza, sin perder su capacidad de negociación ni su dignidad.
Desde una perspectiva que analiza la personalidad autoritaria, en la cual predomina la necesidad de control, la inseguridad y la búsqueda de poder, la relación de México con Estados Unidos, especialmente en torno a Donald Trump, se presenta como un escenario de alta tensión y vulnerabilidad. La estrategia de Trump, que ha oscilado entre el desprecio por la dependencia y la amenaza de rupturas, refleja un imperialismo impredecible: una tendencia a usar la fuerza, la intimidación y las concesiones para mantener su influencia y su dominio.
La postura de México debe ser consciente de estas dinámicas y diseñar una estrategia que no dependa excesivamente de la voluntad del líder estadounidense, sino que busque autonomía y resiliencia. Los países que logran reducir su dependencia de un único socio, especialmente uno que muestra tendencias autoritarias y desleales, emergen fuertes y soberanos.
La dependencia económica de México respecto a Estados Unidos ha sido en muchos aspectos una forma de control, en la que la vulnerabilidad se ha convertido en una forma de sumisión encubierta. La amenaza de romper el tratado, la posibilidad de imponer aranceles o de desmantelar cadenas de suministro, generan un escenario de inseguridad que favorece la posición de Trump, quien puede jugar con las expectativas de México y Canadá para obtener concesiones.
Para México, vivir sin el TMEC o sin un acuerdo comercial similar implica una transformación trágica en su economía. Parece que no hay tiempo ni planeación, pero el país y sus empresarios tendrán que buscar la innovación, la inversión en tecnología y la capacitación laboral como caminos para reducir la vulnerabilidad. La cooperación internacional con otros países, especialmente en América Latina, también puede abrir nuevas oportunidades y reducir la dependencia exclusiva de Estados Unidos.
La idea de negociar solo por concesiones que beneficien a largo plazo, sin ceder ante chantajes o amenazas, es fundamental. Además, la sociedad civil y el sector empresarial deben estar alineados en una estrategia de resistencia y adaptación.


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