top of page

Migrantes Mexicanos y Empresarios: intereses convergentes en seguridad y estabilidad económica

  • fermarcs779
  • Aug 25
  • 2 min read

Diego Martín Velázquez Caballero


La actual oposición en México se enfrenta a un desafío histórico. Mientras busca desmantelar lo que percibe como un intento de restauración autoritaria, debe ir más allá de la crítica habitual y diseñar una estrategia que movilice a sectores que han sido olvidados o desatendidos. Para lograr una verdadera transformación política, la oposición tiene la oportunidad de forjar una alianza inédita entre dos grupos aparentemente dispares pero con intereses convergentes: los migrantes mexicanos en Estados Unidos, los empresarios regulares-pymes y la clase trabajadora afectada por las políticas del actual gobierno.

El primer pilar de esta alianza reside en la diáspora mexicana. Cansados de la inestabilidad y la falta de oportunidades en su país, los migrantes han construido una vida en el extranjero, pero sus lazos con México siguen siendo profundos, especialmente a través del envío de remesas. La oposición podría proponer una estrategia audaz: un boicot económico. No se trataría de un castigo a sus familias, sino de una forma de despertar a la sociedad. Al reducir el flujo de remesas, se podría evidenciar como la prosperidad de muchas familias depende de la estabilidad económica y la democracia, no del clientelismo político. Este boicot, acompañado de una intensa campaña de concientización, podría presionar al gobierno de la Cuarta Transformación para que abandone sus prácticas clientelares y demuestre que el bienestar no es un regalo del Estado, sino un resultado de la estabilidad económica y el estado de derecho.

Por otro lado, la oposición debe hablar directamente a los proveedores de empleo y la clase trabajadora —incluyendo a los profesionistas independientes y a los pequeños y medianos empresarios— que se sienten abandonados por la Cuarta Transformación. Este sector, a menudo etiquetado erróneamente como "clase media", ha visto cómo sus ingresos se estancan, sus negocios enfrentan una creciente incertidumbre y las instituciones que protegían sus derechos son atacadas. La oposición podría articular un mensaje claro: el riesgo de que México siga el camino de modelos políticos fallidos como el de Venezuela no es una amenaza lejana, sino una consecuencia directa del debilitamiento de las instituciones, la falta de inversión y el desprecio por la iniciativa privada. Al unir sus voces, estos grupos podrían presionar no solo al gobierno mexicano, sino también a Estados Unidos, para que exija un compromiso más firme con la democracia liberal y la protección de la economía de mercado, que son los verdaderos pilares de la prosperidad y la estabilidad en la región.

Los politólogos defensores de la democracia liberal capitalista ahora se lamentan como Boabdil el último rey moro; sin embargo, la única salida que proponen es la brega de eternidad en la fila de tortillas propuesta por Jefrey Weldon y Peter Smith. Con esas convicciones y lealtades volátiles no se llega a ninguna parte. Ojalá que las élites prianistas apuesten por una estrategia competitiva seria.

 
 
 

Comments


bottom of page