Sarcasmos

El lado bueno de un traidor

Guillermo Fárber

No cargues, deslízate.

HUERTA Contra la simplista historia oficial para tarados, dos versiones heterodoxas.

El Gus: “Es muy conocido que Huerta reunió a grandes personalidades en su gabinete. Tuvo algo así como el 80 por ciento de lo más prominente de la intelectualidad. Otro hecho: Madero, igual que Juárez, en sus últimos días en el gobierno, eran ambos altamente impopulares: Juárez porque había cometido fraude en las presidenciales y Madero porque el barco se le hundía irremediablemente. Pero la muerte súbita de ambos (uno por infarto, el otro por asesinato) les proveyeron de olor a santidad laica, o algo así.”

El Oliver: “En el estudio de las relaciones internacionales, es importante destacar que los EEUU odiaban la presencia de los ingleses en territorio mexicano, invitados a achicar minas desde 1836 y que habían traído las góndolas, el ferrocarril, la electricidad, la escuela lancasteriana, los pastes, lo banca, el fútbol, tenían concesiones petroleras (El Águila y La Huasteca), habían asesorado a Benito Juárez contra las pretensiones gringas de pasar con libertad en territorio mexicano y atravesar por Tehuantepec; el contratista principal de Díaz era un inglés que había recibido enormes extensiones de tierras al costado de las vías del ferrocarril. A la caída de Madero y el ascenso de Victoriano Huerta, versión rediviva de Díaz, el Reino Unido (no la revista The Economist) fue el primer país en reconocer el gobierno de Huerta.”

EL VERDADERO PROBLEMA Leo este testimonio: “En 2014 tuve un encontronazo (por motivos de trabajo) con un señor muy británico y muy importante de Black Rock. Fue una breve conversación, y yo tardé semanas en enterarme de quién era. ¿Saben con qué frase terminó la conversación? ‘There are too many people. That’s the true problem’ (Hay demasiada gente; ese es el verdadero problema).” Por eso su “solución” es obvia.

Demagog discrepa. “El VERDADERO problema es que el mundo no usa dinero de verdad, usa dinero simulado. El dinero simulado engaña con falsas esperanzas de prosperidad, y el mundo procrea con esa esperanza. Resultado: un mundo engañado por el uso del dinero falso, procrea descendencia a la que no puede alimentar.El dinero real es de oro o de plata.En un mundo que usa dinero real, si no produces algo que interese a tus semejantes, tanto como para darte oro o plata a cambio, TE MUERES DE HAMBRE. Los muertos no se reproducen. Esta es la REALIDAD CRUEL de la existencia.No es que yo quiera que así sea la vida terrenal, pero ASÍ ES. Se me acusará de DESALMADO, porque veo al mundo TAL CUAL ES. La gente de mediano intelecto es, necesariamente, la mayoría. Y esa gente es muy susceptible al influjo de las emociones. A la Realidad no le interesan las emociones. Así son las cosas: RERUM NATURA.”

Como siempre, Demagog da en el mero clavo con pocas palabras precisas. Describe un mundo real, no imaginario; crudo, no engañoso; serio, no crédulo; descarnado, no sentimental. Pero la humanidad prefiere la versión edulcorada e ignora la advertencia bíblica sobre el valle de lágrimas, que es una triste e ineludible presencia para buena parte de la humanidad, casi todo el tiempo en esta dimensión.

Wikipedia: “La expresión valle de lágrimas (en latín, vallis lacrimarum), en el cristianismo, se refiere a las tribulaciones de la vida que, de acuerdo con la doctrina cristiana, uno solo deja atrás cuando abandona el mundo de los mortales y entra en el Cielo.

Aparece en algunas traducciones del Salmo 84:6, que describe a los que gozan de la bendición de Dios: incluso en el valle de lágrimas (en hebreo, עֵמֶק הַבָּכָא‎) encuentran agua que da vida.

También figura la expresión en los escritos de Jerónimo (c. 347–420) y Bonifacio (c. 675–754), pero fue popularizado por el himno Salve Regina, que finaliza la primera estrofa con gementes et flentes in hac lacrimarum valle (‘gimiendo y llorando en este valle de lágrimas’).”