Argumento viejo y retorcido

Como vemos, se agrava la situación hoy en Israel, Gaza, aumentan la violencia, antisemitismo y Judeofobia; me aflige y agobia el espíritu el engaño y la ceguera en los medios de comunicación y público en general en el mundo entero en contra de Israel y los Judíos.

Hay una urgencia ardiente que surge dentro de mi ser, para enviar una señal de alarma a los pueblos y en especial al cuerpo del Mesías que está en un estado latente. Es una clave importante para que la Iglesia comprenda la importancia de ser parte de la mancomunidad de Israel, preparándose para entender el entendimiento hebreo de los Evangelios que hablan de la condición judía de nuestro Mesías Yeshua. ¿Si las profecías del Antiguo Testamento acerca de Yeshua se cumplieron literalmente, no debe ser la expectativa lógica que la profecía bíblica acerca de Israel y el pueblo judío también se cumplirá literalmente?

Los que enseñan la teología del reemplazo tercamente insisten en que la profecía acerca de Israel se ha cumplido "simbólicamente" y "espiritualmente" por la Iglesia. El resultado que buscan es la anulación de toda la Escritura profética que pertenece a Israel.

Surge una pregunta pertinente: ¿"Existen persecuciones en la historia de la Iglesia, y han sido dispersados y exiliados entre las naciones como los profetas predijeron?" El profeta Ezequiel tenia en mente a la Iglesia cuando dijo en el capitulo 28 verso 25 “Así dice el Señor Dios: ‘Cuando yo recoja a la casa de Israel de los pueblos donde está dispersa, y manifieste en ellos mi santidad a los ojos de las naciones, entonces habitarán en su tierra que di a mi siervo Jacob”.

¿Cómo es posible que esta teología del reemplazo se convirtió en dominante en las enseñanzas teológicas de la Iglesia? Simplemente por el hecho que es el resultado alegórico en la interpretación de las escrituras que algunos de sus más respetados teólogos y líderes del pasado han aceptado, de tal suerte que éstas doctrinas de la Iglesia han originado creencias durante muchos siglos, que rara vez desaparecen de la noche a la mañana. En la superficie la evidencia es sustancial pero en esencia es totalmente errónea.

Lo explicaré. Un supuesto fundamental de la teología de reemplazo es que debido a que Israel rechazó a Jesús como Mesías, Dios ha desechado al pueblo judío como nación elegida. En consecuencia, en el juicio, Dios ha dispersado a los Judíos en las naciones. La tierra de Canaán, que le prometió a Abraham y a su descendencia se ha perdido y los Judíos ya no tienen un derecho legal a la misma. Cuando nos fijamos en lo que ha pasado con los Judíos desde el primer siglo, la teología de reemplazo, sin duda, parece tener la historia de su lado - al menos hasta hace poco.

El Nuevo Pacto es explicito en la tarea que tenemos como ministros del Evangelio a surgir con ardor y predicar la verdad, y explicitar (enarbolar) el argumento que cientos de profecías bíblicas ya se han cumplido literalmente, incluso hasta el último detalle, en el Antiguo Pacto sobre la Judaidad de Yeshua (Jesús) y su mensaje del Reino.

Mis hermanos Judíos tienen que entender que no se puede culpar a Yeshua por el Holocausto, la inquisición, los pogromos y la persecución de Judíos por siglos, sino que debemos de explicar que este antisemitismo y judeofobia, mejor conocido como el “Espíritu de Aman” que nació dentro de la Iglesia Católica de la cual el Cristianismo se derivó como protestante, ha sido errónea desde su fundamento teológico con el primer seminario teológico en el colegio de catecismo en Alejandría 190 D.C., donde la teología del reemplazo comenzó a dar su fruto.

Eusebio, renombrado Padre de la Iglesia, quien fue uno de los mayores propagandistas de esta teología, escribió que las maldiciones eran para los Judíos y que la Iglesia iba a ser la continuación del Antiguo Pacto y así sustituir al Judaísmo, al igual que Juan Crisóstomo el Arzobispo de Constantinopla predicó su homilía de odio, diciendo que las Sinagogas son burdeles, homilías latentes hasta el día de hoy en la Iglesia Católica.

Estas mentiras religiosas tienen un espíritu de ignorancia y al igual que la teología del reemplazo, siguen siendo una parte cultural e ideológica dentro de la Iglesia y el Cristianismo, cuestión que esta creciendo, ubicando a la gente en la misma esclavitud de ese espíritu seductivo llamado Religión.