¿Qué pasaría con dos vacas en México? Aquí algunas posibilidades:

1) Tienes dos vacas. Secuestran una, y te piden rescate. Vendes la otra vaca para pagar por la primera. Encuentras la primera muerta en una cajuela por Ixtapaluca, donde la gente ya está formada para hacerla tacos y el coche ya no tiene rines ni llantas ni vidrios ni motor (ah, no, esa era la versión para la Col. Buenos Aires).

2) Tienes dos vacas. Llega el narco y te exige que le pagues una lana para no quemarte las vacas, tu casa, tu coche, y hasta la tumba de tu abuelita.

3) Tienes dos vacas. De acuerdo a los nuevos reglamentos, son ilegales. Te ponen una multa, se llevan las vacas, no las vuelves a ver, te quedas por lo menos una semana haciendo colas en distintos lados para pagar multas, retrasos, evitar que te arresten, y luego ves que: a) un político famoso tiene tus vacas en su casa o b) los policías hicieron la fiesta de su vida y le sirvieron bistec a todo mundo en el banquete, que presumen es un premio a su excelente labor de vigilancia y cumplimiento de la justicia.

4) Tienes dos vacas. Se las das al banco para conseguir una hipoteca. Con la tasa de interés te das cuenta que a final de cuentas le debes al banco no solo como pinche mil vacas más, sino un elefante, un rinoceronte y una jirafa. Ay, cabrón.

5) Tienes dos vacas. Una se enferma y la tienes que llevar a la clínica del Seguro. Se mueren tú y la vaca, pero primero los dejan ciegos y cojos. Y no hubo nunca papel de baño en ningún lado.

6) Tienes dos vacas. Se van de peda y las agarra el alcoholímetro. En el torito las violan, pero los polis te dicen que se lo merecían, iban de minifalda y parecían putas. Te multan doble por quejarte. Amenazas con quejarte ante la prensa. Antes de que hables con nadie, ya mataron a todos los periodistas, excepto a los que afirman que las vacas eran putas y además tenían una fortuna mal habida. Ah, no, perdón, esas en México no se castigan, sino que se presumen y celebran. Pinches vacas chingonas, me cae.

7) Tienes dos vacas. Cierras los ojos y, cuando los abres, ya te las volaron. Si no tenías seguro, lástima, Margarito.

8) Tienes dos vacas. Son hermosas y están buenotas. Ya la hiciste: llévalas a Televisa a hacer casting y volverse estrellas de Telenovela. No importa que en vez de mugir, rebuznen, es más, hasta les ayuda. Eso sí, te las van a devolver o absolutamente insoportables, o hechas pedazos. O las dos cosas. O si tienes mejor suerte, en una de esas tu vaca ahorra pa' una casita de color... ¿blanco, quizá? A la otra igual y le hacen su vaquicorrido, y entonces sabrás que todo ha valido la pena.

9) Tienes dos vacas. Las cambias por: a) dinero pa'l fiestón de bautizo/ presentación/ primera comunión/ confirmación/ XV años/ boda de tus sueños, pa' apantallar a todos los vecinos. b) un asiento de primera fila para ver al Papa. Te aprendes todas las canciones del discazo que le hicieron. Claro, solo te acuerdas de las vacas cuando te pega el hambre otra vez, pero ya qué, lo bailado nadie te lo quita.

10) Tienes dos vacas. Las mandas a la escuela pública porque la privada es muy cara y al terminar zon unnas favulosaz bacas y k pedo putoelquelolea kaon. Ah, Vasconcelos, cómo te extrañamos a bezes.

11) Tienes dos vacas. Las tratas bien y las cuidas. Eres un ciudadano honrado y trabajador. Algunos pensarían que eres una rareza absoluta, pero sabes que hay mucha gente como tú. Sin embargo, en vista de las circunstancias, prefieres ser discreto y nadar de muertito, por si los puntos del 1 al 10... No vaya a ser. México sin ti y tus vacas estaría desamparado del todo, gracias por existir y cuidar a tus vacas y ser buena persona. Siempre sonríe y la fuerza estará contigo.