Sarcasmos

“La economía de EU es como el Botox: se ve bien nomás por afuerita”: Marc Faber. / Las elecciones son subastas adelantadas de bienes por robar. / Una sociedad libre sin abusos no puede existir porque el abuso es el sello mismo de la libertad.

BREXIT

Leo: “El rumor es que los insiders del Banking Cabal corrieron la voz entre sus compinches de que el referendo británico había sido manipulado para que la votación favoreciera al “QUEDARSE”, de manera que aconsejaron a dichos compinches apostar de acuerdo con esa información privilegiada. Pero todos fueron sorprendidos”. Dice Pepe Escobar: “¿Será Gran Bretaña la nueva Noruega? A Noruega le ha ido muy bien desde el referendo de 1995 en que rehusó integrarse a la Unión Europea”. Y a propósito de la peculiar índole etnocéntrica de los ingleses, yo recuerdo el encabezado de un periódico inglés tras que una fuerte tormenta obligó a cortar temporalmente la navegación por el Canal: el continente, aislado (naturalmente, el eurotúnel entre Francia e Inglaterra todavía no existía).

BREXIT

¿Ya apareció el peine? De inmediato salió la hipótesis conspiranoica de que el Brexit fue una jugada calculada, no la rebelión popular que todo mundo está festejando. Fue una especie de Caballo de Troya, pues, y el pueblo británico no “se expresó” contra el esquema tiránico llamado Unión Europea, sino simplemente cayó en la trampa. Veamos la situación: como todos los demás, los bancos ingleses estaban en problemas graves (aunque no tan catastróficos como los del Deutsche Bank, por ejemplo), a punto de quebrar y les uuuurgía oooootra inyección de dinero fresco. Ya estamos acostumbrados a esto: como todo adicto, los bancos, sobre todo los más grandes, están quebrados siempre y necesitan una y otra y otra vez inyecciones periódicas de dinero ajeno (heroína directa a la vena). Solución: los malosos apresuraron el referendo prometido (ojo: no lo difirieron sino que lo apresuraron, ¿no es curioso?) y manipularon la elección para que “ganara” el “LEAVE”. De inmediato desataron una tempestad en los mercados y el Banco de Inglaterra (el tentáculo local del pulpo financiero global) anunció que, como medida de emergencia, inyectará 250 mil millones de libras más de bail-out, aparte de los 850 mil millones de dinero público que le metieron en 2009 (y sabían que, sin una “emergencia” de este tipo, el electorado haría un escándalo si le pedían más). Ahora lo que va a pasar es que, una vez aprovechado ese pretexto circunstancial, los globalistas apretarán las tuercas (como le hicieron a Grecia) y arrasarán la voluntad popular.

¡GAMBITO!

Jugada magistral. Tres pájaros con la misma pedrada. Uno, atole con el dedo: permitir que se “expresara” la voluntad democrática (que de todas maneras no tiene dientes; como en Grecia, el pueblo votó pero es el Parlamento es el que decidirá, además de que hay un plazo de dos años para concretar la salida de Inglaterra de la Unión Europea, y cualquier cosa puede pasar en dos años). Dos, mostrar al chivo expiatorio perfecto para justificar el desplome económico que de todos modos se iba a dar (por algo el mega tortuoso Geroge Soros, alfil de los globalistas, hace rato compra oro y apuesta en contra del mercado bursátil). Algo sabe.

En esta narrativa, la “irresponsable” decisión del pueblo británico, y no la infinita malicia de los banqueros, es el detonador que desató todos los fuegos del infierno tras el Brexit. Y tres, conseguir ooootra vez que se abrieran subrepticiamente las arcas del erario (dinero que los contribuyentes tendrán que pagar en el futuro) para los bancos quebrados. Claro, eventualmente los Poderes del Olimpo van a reprimir y a revertir la decisión popular. O sea que, oooootra vez, los “buenos” trabajaron para los “malos” quedándose con toda la culpa del desmadre. Dizque perdiendo, y a costo cero, los “malos” ganan políticamente, económicamente y en la opinión pública. Genial. Como ves, no hay manera de ganarles a esos malvados, jajaja.