#hamuertoeldivo

El mismo domingo el presidente municipal ordenó cerrar la avenida 16 de Septiembre, tanta era la gente que fue a visitar la casa del divo, en homenaje, y quizá también por tristeza, como una forma de sentirse cerca de él.

Adiós le estoy diciendo a mi mejor amigo.

Tú ten en cuenta que la suerte estuvo contigo.

Adiós, que al final encuentres la dicha

la paz y la alegría

y el amor que siempre has merecido.

La noticia corrió como reguero de pólvora. Los interesados comenzaron a preguntar quién o quiénes serían los herederos; dónde se enterraría su cuerpo. Por supuesto, nuestro flamante presidente lo quiere en el DF; pero nuestro brillante gobernador quiere que por lo menos pase por Ciudad Juárez. No podían faltar las palabras de condolencia del jefe de gobierno de la ciudad de México. Hasta Barack Obama se unió al luto que embarga a las multitudes.

Tú eres la tristeza, ¡ay!, de mis ojos

que lloran en silencio por tu amor.

Me miro en el espejo y veo en mi rostro

el tiempo que he sufrido por tu adiós.

Obligo a que te olvide el pensamiento

pues siempre estoy pensando en el ayer;

prefiero estar dormido que despierto

de tanto y tanto que me duele que no estés.

Sus canciones estuvieron en muy diversas voces, José José, Isabel Pantoja y Joan Sebastian, pero una de las que más tiempo se escucharon en la radio, fue la de Rocío Durcal. Dicen que fue una relación que osciló del amor al odio. Son muchos los rumores sobre esa íntima y fallida amistad; y parece que algunos de los problemas fueron ocasionados por terceros, específicamente por las disqueras de ambos. Pero nosotros a ciencia cierta, desconocemos sus personales diferencias.

Fue un placer conocerte

y tenerte unos meses,

aunque esos meses fueran

el principio y el fin.

Otro de los altares improvisados fue justo sobre su estrella en el paseo de la fama en Los Ángeles. Así mismo, la congregación alrededor de la estatua del canta-autor, ubicada en

la plaza de Garibaldi, en la ciudad de México, fue multitudinaria: mariachis, imitadores, flores, lágrimas, discos pirata, todo estuvo presente.

En llorar, en llorar, en llorar,

desde que te fuiste

se le fue el palomo en puro llorar.

Por llorar, por llorar, por llorar,

ya no puede ver, ni puede volar,

se acerca su muerte,

está agonizando de tanto esperar...

Últimamente lo más sonado en el mundo de las grabaciones fue precisamente los duetos que Juan Gabriel -algunos más afortunados que otros- formó con varios cantantes, entre los cuales se encuentran Alejandro Fernández, Marco Antonio Solís, Marc Anthony; entre los de moda más escuchados, son los que cantó con Natalia Lafourcade, Andrés Calamaro, Juanes, Espinoza Paz y Natalia Jiménez. Los Dúo (2015), según tengo entendido, se agotó y fue uno de los más vendidos de ese año. Y hasta una edición de lujo mereció.

Abrázame que el tiempo pasa y no se detiene,

Abrázame muy fuerte, amor, que el tiempo en contra viene,

Abrázame que Dios perdona, pero el tiempo a ninguno,

Abrázame que a él no le importa saber quién es uno,

Abrázame que el tiempo pasa y nunca perdona,

Abrázame que el tiempo es malo y muy cruel amigo,

Ha hecho estragos en mi gente como en mi persona.

Este cantante mexicano estuvo muy activo ese 2015, pues en el mismo año salió a la luz Los Dúo II, apenas habían transcurrido unos meses, de febrero a diciembre. Lo cierto es que para Juan Gabriel se fue consolidando un amor sencillo y profundo en un amplísimo público.

Querida, cada momento de mi vida

yo pienso en ti más cada día

mira mi soledad

mira mi soledad

que no me sienta nada bien.

Ya, seguramente, se han agotado los videos y discos que quedaban en las tiendas. ¿Cuántos niños habrán de llevar el nombre de este hombre tan amado?, el tiempo lo dirá. Yo misma me he sentido tentada a cantar de vez en vez,

¿Por qué me haces llorar?

y te burlas de mí,

si sabes tú muy bien

que yo no sé sufrir.

Yo me voy a emborrachar,

a no saber de mí,

que sepan que hoy tomé

y que hoy me emborraché, por ti.

Pocas personas en los últimos tiempos han acarreado con su muerte tanta pero tanta gente. Primero fue la estupefacción; después la tristeza; y finalmente, la ausencia. Ha muerto el divo juarense.