Veracidad

A los gobiernos les cuesta trabajo reconocer que las cosas les salen mal, contradiciendo aquello de que reconocer un problema es el primer paso para su solución.

Durante mucho tiempo nos vendieron la idea de que el neoliberalismo sería la panacea para el desarrollo nacional y sin embargo, 35 años después de instaurado el experimento, no solamente México no se ha desarrollado sino que parece ir para atrás a marchas forzadas.

La desigualdad es escandalosa, el crecimiento insuficiente, la concentración de la riqueza injusta y el crecimiento de la pobreza ha expulsado a millones de personas.

La renuencia a aceptar las fallas o el fracaso en el modelo, lleva al gobierno a buscar excusas incesantemente y la verdad es que se les terminan aquellas que pueden ser veraces.

Mientras todo tipo de pronosticadores han determinado desde el año pasado que el 2017 será un año muy difícil, lo que se concreta en una perspectiva de crecimiento del 1%, el gobierno sale con su nueva batea de babas echándole la culpa a Trump, finalmente el bocón estadounidense ha introducido tal pánico, que cargarle una consecuencia negativa más, tiene mucho sentido, el problema consiste en que el problema no lo es y entonces el gobierno se atará de manos una vez más porque gritó una vez más que ahí viene el lobo.

A México le urge cambiar de modelo y repensar en las decisiones requeridas para iniciar el desarrollo nacional, y para eso se requiere empezar a crecer. El problema es que éstos políticos no pueden pensar en esos términos.