Sarcasmos

Pienso, luego existo: Descartes. Dejo de pensar, luego comienzo a existir: zen.

TODOS SON IGUALES

El analista ruso Dmitry Kiselyov (63, pro-Putin, habla ruso, inglés, francés, noruego y sueco) no se anda por las ramas. Dice que todos los políticos de la Unión Europea son débiles, escurridizos, hipócritas, cobardes, dobles, traidores, miopes (o sea, diría un cínico, son buenos políticos). Tony Blair, David Cameron, Angela Merkel, Walter Steinmeier, Emmanuel Macron, François Hollande, Petró Poroschenko, y por supuesto el más egregio de todos ellos, el Gordolfo Gelatino que por un ratito se sintió Ché Guevara: Carles Pokemón, quien tras armar un despelote de órdago en Cataluña, dejó atornillados a sus compañeros independentistas, salió huyendo para esconderse en Bélgica... donde no quieren saber nada de él y lo tratan como una papa caliente (bueno, más bien como lo que es: una Sabrita tibia). Los euroburócratas en Bruselas no son menos mediocres: lo único que hacen en el espinoso caso de Cataluña (y en todos los casos espinosos, para ser justos) es lavarse las manos y pretextar que el asunto debe tratarse en la ventanilla de enfrente. En suma, el sí-pero-no-ísmo como un estilo de vida: http://bit.ly/2ztMHiI.

PEDOS POR TODOS LADOS

Este flanco de la guerra global también se calienta (no pun intended) y recibe varios nombres, todos ellos derivados de la voz "pedophyles", pedófilos, que sufren la parafilia de encontrar excitación sexual en menores de edad: Pedos Gone Wilde, Pedogate, Pedowood (el de Hollywood). Ya van miles de arrestados tan sólo en EUA, pero sólo unos cuantos han trascendido a la opinión pública.

PROFETA

Mensaje a Trump: "Eres una desgracia no sólo para el Partido Republicano, sino para todo EUA. Retírate de la carrera presidencial pues de ninguna manera vas a ganar". ¿Qué fecha tiene ese valeroso tuit? 11 de diciembre de 2015. ¿Quién fue el gallo que lo escribió? Un ciudadano árabe llamado Al-Walid bin Talal bin Abdul Aziz Al Saud (62), por más señas, príncipe y ricotote (se le calcula una fortuna de $18,000 millones de dólares; su Airbus privado tiene 200 kilos de oro; en 2013 demandó a Forbes por subestimar su fortuna y no incluirlo entre las diez personas más acaudaladas del mundo). Mmmm, genial profeta: hoy Trump es el presidente gringo, y el príncipe Al-Walid duerme en una cárcel de Riad (bueno, más bien en el lujoso hotel Ritz Carlton, pero detenido), acusado de corrupción, junto a docenas de sauditas de primer nivel, en la tremebunda purga desatada por el príncipe coronado Mohammed bin Salman (32 años), un tipo que tiene los porabajos muy desarrollados (más grandes que su cerebro, dicen sus enemigos).

PURGA

La purga brutal en Arabia Saudita dizque responde a un afán de limpiar de corruptos el país. Como decimos los millennials rezagados: ¡No maaaanchen! No se trata de un pleito sólo local, clánico, familiar –un ajuste de cuentas dentro de la misma tribu–, sino que es también un capítulo más de la ciclópea guerra global por el control de la humanidad, entre los Unos y los Otros. ¿Quiénes son los Unos y quiénes son los Otros? Hay versiones diversas, pero tú escoge la tuya barajando los nombres y colocándolos en el bando que mejor te parezca: Trump, Putin, Jamenei, Duterte, Soros, Lagarde, Kissinger, Salman, Xi, Erdogan, Bush, Abe, Kim, Obama, Hillary, OTAN, ONU, Fed, Trudeau, Rothschild, Maduro, Assad, Netanyahu, el Papa, Peña, el Peje, los euroamos, los eurogatos y fauna de acompañamiento. Como sea, el saldo inicial de arrestados en este golpe en el desierto son 11 príncipes, cuatro ministros y decenas de exministros como Abdullah Al-Sultan, comandante de la Armada; Khalid Al-Mülheim, exdirector general de Saudi Arabian Airlines, Miteb bin Abdullah, exjefe de la Guardia Nacional, Bakr bin Laden, presidente del grupo Bin Laden, la mayor empresa de construcción de Arabia Saudita y hermano mayor del Villano Favorito, Osama; Saleh Kamel, presidente del grupo Dallah Al-Barakah, enorme conglomerado empresarial; Alwaleed Al-Ibrahim, CEO del Oriente Medio Broadcasting Center; etcétera. Puro peso pesado, pues.