Por un Nuevo Federalismo Fiscal

Última Instancia

Como todos sabemos en el Estado de Chihuahua, nuestro gobernador Javier Corral, ha entrado en un gran conflicto con el gobierno federal, a raíz de la extorción que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha ejercido en contra de nuestro gobierno, para querer inmiscuirse con las investigaciones realizadas por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, relacionadas con los actos de corrupción, derivados de una ilegal triangulación de recursos federales hacia el Estado de Chihuahua, en el gobierno de César Duarte, a través de empresas fantasmas que celebraban contratos con el Estado de Chihuahua para la prestación de servicios inexistentes, para que luego dichos recursos fueran a parar en manos del PRI para sus campañas de 2016.

Estas investigaciones tuvieron como resultado el vincular a proceso penal a Alejandro Gutierrez, brazo derecho del mismísimo Manlio Fabio Beltrones, entonces Presidente Nacional del PRI.

La extorción de Hacienda consistió en querer influir en el enfoque de dichas investigaciones a través de la retención de 780 millones de pesos, derivados de un convenio celebrado con el Estado de Chihuahua, que resulta del llamado Ramo 23.

Esta situación ha desatado toda una movilización en el Estado de Chihuahua con repercusiones nacionales, ya que el ambiente político imperante, se presta para ello.

A raíz de este conflicto, se han destapado estructuras del Estado Mexicano que hechas para el control político, a través de las múltiples facultades discrecionales de que goza la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que se ha convertido en un gran palacio de aristocracia (según lo ha definido el mismo gobernador Corral), en donde se ejerce con la zanahoria y el garrote el control político de los gobiernos de las entidades federativas de nuestra República, supuestamente federal.

El día de hoy, el gobernador Corral tuvo en Ciudad Juárez un desayuno informativo para poner al tanto a los liderazgos juarenses del desarrollo del conflicto enunciado. En dicho evento, abrió libremente la participación de los asistentes a comentarios. Aprovechando esta oportunidad, hice uso de la palabra para expresar algo que, en mi carácter de coordinador del Plan de Gobierno del entonces candidato Corral, propuse, consistente en estudiar la posibilidad de que Chihuahua se excluyera del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, para evitar este tipo de presiones políticas de la Federación y adquirir una plena autonomía presupuestal.

Debemos de saber, que en 1980 entró en vigor la Ley de Coordinación Fiscal (“LCF”), mediante la cual, la Federación asume las facultades de cobrar la inmensa mayoría de los tributos que debemos pagar los mexicanos para contribuir al gasto público, según nuestra constitución. Con esto, la Federación, reparte a los estados y municipios, a través de una serie de fórmulas, los impuestos cobrados por la Federación en todo el país. Ahora bien, existen ciertos remanentes que la Federación a mi forma de ver, de una manera inconstitucional, reparte a discreción a los Estados y Municipios. Uno de esos rubros, es el que se hace a través del llamado Ramo 23, a través de convenios específicos con cada entidad federativa.

En este tipo de cajones del presupuesto es donde la Federación ejerce el recurso de la zanahoria y el garrote del control político.

Debemos de tomar en cuenta, que la LCF en su artículo 10, permite a una entidad federativa salirse del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal. Las implicaciones que esto tiene, es que se dejarían de percibir los recursos federales, salvo los impuestos especiales, como los de gasolinas, tabacos, energía eléctrica y otros. Pero, el estado podría establecer su propio sistema fiscal y cobrar sus propios impuestos, como el impuesto sobre la renta, IVA, etc. Para esto, es necesario hacer estudios profundos sobre su viabilidad, sobre todo tomando en consideración que actualmente las participaciones federales se usan como fuente de pago de los préstamos propalados por el corrupto de Duarte.

La respuesta del gobernador al respecto fue en irse más a fondo en el problema. Es decir, no solo solucionar la problemática del Estado de Chihuahua con el actual conflicto con la Federación, sino hacer un esfuerzo en plantearle al país entero un “nuevo federalismo fiscal”, haciendo un gran foro nacional al respecto en nuestra Ciudad Juárez, convocando a los expertos en el tema, así como a los actores políticos más importantes del país, a impulsar una propuesta de reforma presupuestal y de recaudación de recursos fiscales, que sea justa, equitativa y solidaria, y evite las discrecionalidades de las autoridades hacendarias que degeneran en poderes políticos de presión del gobierno federal, mediante el uso del chantaje fiscal.

Replanteemos un nuevo sistema republicano para la generación de impuestos y su debida repartición, evitando las manipulaciones políticas de los grupos de poder que han venido dominando a los mexicanos.