Torre de marfil

Está muy bien que antes de tomar posesión le exijan resultados y congruencia a AMLO. Después de todo se empeñaron en colgarle calificativos cuya intención era descalificarlo, el rango iba desde dictador hasta populista y por supuesto títere de los rusos, menos mal que ya no existe si no hubiera sido agente de la KGB.

Está muy bien que la sociedad se alerte ante el poder y lo limite para que los gobernantes no tomen rumbos inadecuados y si fallan reciban la sanción correspondiente.

Pero ahora la sociedad habló y muy fuerte. Y los distintos públicos tienen que entender que no se trata solamente de cambiar de partido sino de sistema. No más privilegios y desigualdad extrema.

Pero lo que llama la atención es el activismo de los que se consideran intelectuales y que pretenden sacar ventajas del sistema pero no entregan mucho a cambio. Claro que el nuevo activismo es en línea, para no abandonar la torre de marfil y sin el riesgo de ensuciarse los zapatos.

Para ellos también hay mensaje y es que dejen de funcionar como amanuenses del poder, que asuman una postura crítica, pero en primer lugar que dejen de exprimir al sistema del cual siempre han sacado ventajas.

Que jueguen con terreno parejo con el resto de la sociedad y luego que reclamen.

Basta de egoísmos disfrazados de compromiso ciudadano. Basta de oportunistas colgados del poder para sangrar al erario.