Racismo

La sociedad mexicana es profundamente racista. Muchos dicen que es clasista porque los odios se descargan especialmente sobre los más pobres, pero si uno ve bien la configuración socio-política, los morenos tienden a desaparecer conforme las situaciones se elitizan.

La reciente crisis humanitaria disparada a partir de la caravana de centroamericanos que tocan la puerta para entrar a Estados Unidos, ha sacado a la luz lo peor del racismo mexicano.

Frases como que se vayan de dónde vinieron; aquí no los queremos, se motivan especialmente porque son morenos muy pobres y perseguidos.

El México afectuoso, hospitalario, que le abrió las puertas a los perseguidos, parece haber desaparecido. Y en su lugar, el discurso lo ocupó la intolerancia, el desdén y hasta el insulto.

Ya es un lugar común decir, que nos quejamos mucho por lo que hacen los estadounidenses con los indocumentados, pero aquí se les trata de peor manera. Los migrantes sufren abuso, violación, robo, separación de familias y deportación. Y lo más seguro es que sufran todo eso junto.

Nadie quisiera verse en el pellejo de quién desesperado por lograr protección, se enfrenta a un policía mexicano que sabe que podrá abusar con la mayor impunidad.

Qué lejos estamos del México respetado en el mundo porque respetaba al mundo. Hoy el gobierno optó por el vasallaje ante Trump y ser un lacayo de los intereses imperiales. ¡Que vergüenza!