Terror

El terror paraliza y permite el abuso, es un medio ideal para victimizar a la sociedad.

La estrategia gubernamental de manejo de migrantes indocumentados en Estados Unidos se ha centrado en la deportación masiva, acompañada de separación de familias y trato inhumano para que la gente pierda la dignidad, centrandose en la creación de miedo. Ahora la perversidad de un gobernante que cada día logra una careta fascista se ha concentrado en el terror.

El trato indigno ha movido a los opositores a reclamar dignidad en la detención perdiendo de vista que la detención misma es perversa. El tema de fondo es la criminalización de la migración, dónde se trata como criminales a aquellos que cruzaron sin papeles, en ocasiones buscando trabajo y en ocasiones buscando protección.

El tema de fondo también es ver a la frontera como zona insegura, lo que motiva continuar las concesiones para su “protección” y permitir una política de guerra para atender un problema social, económico y político. Los miles de centroamericanos que buscan protección han sido expulsados por el Crimen Autorizado, o sea la asociación entre criminales y el Estado que muchas veces tiene el apoyo del Estado estadounidense.

El tema de fondo es la vista condescendiente a México desde Estados Unidos, que considera a México como un fracaso y no como el resultado de las políticas abusivas que se aprovecharon de circunstancias negativas y del debilitamiento doméstico.

Estados Unidos no se ve como socio, se ve como patrón que reclama vasallaje y siguiendo de los ejemplos del siglo XII, considera que se puede abusar de los vasallos porque son indefensos ante el patrón. Para eso siempre el miedo fue central, tal vez eso, recurrir al miedo, es lo único que puede recuperar de la historia el fascista Trump.