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Donald Trump. El mesías de Samuel Huntington

  • Nov 10, 2024
  • 2 min read

Xochitl Patricia Campos López

A finales del siglo pasado, Carlos Fuentes encabezó uno de los intentos académicos más formales para responder al tradicional expansionismo imperial norteamericano: Estados Unidos representa el eterno bucanero que ataca bajo cualquier pretexto. Con todo, el autor de “La región más transparente”, comprendía que no puede proteger siempre al México Excéntrico. Llegado un momento, la incapacidad ya no puede disfrazarse de locura y, tarde o temprano, es importante mirarse al espejo para encontrar al responsable absoluto. La excentricidad mexicana no es otra cosa que un multiculturalismo autoritario.

La vigencia de las ideas huntingtonianas en el credo trumpista pueden representarse como una normalidad en la trayectoria de la vecindad México-Estados Unidos; empero, en estos tiempos pareciera que James Polk renace en la Casa Blanca para poner orden y actualidad al Destino Manifiesto.

El reto mexicano que inspiró sendos textos del extinto pentagonista harvariano, encuentra en Donald Trump un personaje dispuesto para reencontrar la identidad WASP. Aislacionismo e Imperialismo representan la excepcional política norteamericana. La idea de blindar Estados Unidos, el USAexit, es fundamental para el trumpismo.

México ha normalizado el tradicional desprecio y racismo de los yanquis, ha resistido la integración con Norteamérica por diversos motivos, legítimos e ilegítimos. Los muchos Méxicos toman la convivencia con el Imperio Yanqui según sus particularismos y se clausura una ruta común que beneficie al país en concreto.

El periodo neoliberal y sus representantes fallaron por partida doble en el caso mexicano. No consiguieron modernizar el aparato productivo del país, erraron en desarrollar una clase media y la clase media que podían representar los emigrantes mexicanos no es moderna. La idea de la integración norteamericana; no obstante sus múltiples beneficios, se ha tornado en el Waterloo de la gobernanza para la Unión Americana y México.

Ha llegado a dirigir la Casa Blanca un norteamericano normal que se encuentra angustiado por considerar que México es la causa de un severo conflicto identitario. En ese sentido la Cuarta Transformación debe estructurar su relación con la América MAGA.

La trascendencia del proyecto trumpista en Estados Unidos pasa por México; incluso para bien o mal del planeta. La Cuarta Transformación puede encontrar un gran aliado en el próximo gobierno de los Estados Unidos y las políticas nacionalistas también pueden corregir algunos de los grandes problemas de México. La gobernabilidad mexicana y estadounidense tienen que sincronizarse.

 
 
 

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