En boca cerrada
- Jul 20
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Samuel Schmidt
Le quitaron la visa de Estados Unidos a la gobernadora de Baja California. La visa se ha convertido en el equivalente a la carta de buena conducta, y Estados Unidos, la usa para calificar o descalificar a los políticos mexicanos.
Estamos en un caso de confrontar una palabra contra otra palabra. Estados Unidos no da una cartilla de calificación que informe sobre las faltas que llevaron al castigo, y los castigados solamente tienen el recurso de defenderse diciendo: no es cierto, no me la quitaron, algunos hasta la enseñan, pero el cartón ya no sirve para pasar una aduana. Otros mejor callan para que la ola no crezca. En el caso de la gobernadora, al parecer le duele al grado que busca un control de daños, que la lleva a enredarse en su propia lengua para salvar el escollo.
De entrada, diría que sería bueno nos explique porque es importante que tenga que ir a Estados Unidos. Seguro que tiene motivos muy importantes, pero siendo gobernante, esos motivos adquieren matiz político. Lo que sigue es, ¿por qué acepta reunirse y hablar con personas que no se identifican? ¿Por qué acepta entregar información?, si es de seguridad el tema es más grave.
En su defensa la gobernadora se dice engañada, ¿después de tantos años en política, puede sostener que la chamaquearon? En su defensa, la gobernadora sostiene que la conversación que se filtró a los medios, responde a un asunto privado, pero de nuevo, las gobernantes no tienen asuntos privados, porque a menos que sean estrictamente familiares y no todos lo son, adquieren relevancia política. Hasta un divorcio de una gobernadora es tema político.
La conversación filtrada, seguramente fue compartida por quién la grabó. ¿Carece la gobernadora de mecanismos de control para prevenir que sus conversaciones se graben? ¿Es posible grabar reuniones confidenciales por ejemplo en temas de seguridad?
Y aquí entramos a un tema escabroso.
¿Existe un protocolo de seguridad? ¿Existe un manual sobre el tipo y cantidad de información que se puede entregar: a medios de información, a ciudadanos, a agentes extranjeros?
Si tal protocolo y manual existen, ¿lo conoce la gobernadora? Si lo conoce y no respeto los términos, ¿hay alguna sanción?
¿Tiene la gobernadora una noción del tipo de información de seguridad y de otro tipo que maneja como gobernadora y que se puede compartir?
En este caso el factor que inició el incidente fue que le retiraron la visa, pero no podemos por menos que pensar, que posiblemente puede haber otros incidentes, y puede haber la entrega de información confidencial que se usara para hacer negocios.
Ni que decir que una gobernante en estas circunstancias carece de confianza y tendrá por delante un fin de gestión muy complicado, aunque por mero ciclo político, parece estar cerca.
En lo profundo no podemos menos que indicar, ¿es esté el tipo de liderazgo que requiere el país?
@shmil50


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