Espacio
- 3 days ago
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Samuel Schmidt
En el patio central de la Cineteca Nacional está instalado un ring y en un lado del mismo cuelga una manta que exige: Cesar la demanda de la Cineteca.
Me acerqué a un puesto informal y le pregunté a un hombre a cuyos lados había dos mujeres:
- ¿De qué demanda se trata
Mi pregunta provocó una mueca de desagrado/desprecio por parte de las mujeres.
- Se trata de un hecho, de dos hechos de discriminación contra una mujer trans.
- ¿Cómo la discriminaron?
- La sacaron de un baño de mujeres.
Por qué la Cineteca se demandaría a sí misma por un hecho de discriminación.
Una mujer joven me respondió.
- Una mujer trans destruyó una pantalla en señal de protesta.
Ahora el caso empezaba a tomar forma.
Resulta que a una mujer trans, se le prohibió usar el baño de mujeres. Ese escándalo llegó a la prensa. No hubo un segundo caso.
Las autoridades de la Cineteca actuaron para “resolver” el “problema”. Este problema sobre los accesos que deben tener las personas que cambian de sexo, totalmente, o en su apariencia se discute en el mundo. La película “Casi Divas” (Issa López 2008) lo abordó con elegancia.
Pero resulta que las “trans” posteriormente han agredido el espacio y el equipamiento de la Cineteca, que es público en el sentido de ser propiedad de la nación, sino que afecta al colectivo en general.
Han sido dos pantallas las destruidas “por protesta” y que lo(a)(e)s culpables deben pagar. Pero también destruyeron la instalación de un documental sobre Friedeberg, (Pedro, Liora Spilk 2023), han pintorrajeado las instalaciones de la Cineteca, y llevan varios meses ocupando la plaza central con un tianguis, donde estaba el tipo que me mintió sobre la demanda.
Un empresario dentro de la Cineteca me comentó: Se ponen ahí justamente entre jueves y domingo, cuando hay más público y evitan que la gente pase hasta esta zona, afectándonos a los que pagamos renta, impuestos, etc.
El tema de ser trans es una opción personal, pero eso no debe darles la prerrogativa de afectar la vida y los intereses de los demás.
Una solución puede ser hacer baños unisexo, unigénero, pero mientras eso no suceda, deben respetar las normas existentes.
En la mesa está el hecho, de que aquellos que se sienten/saben/identifican diferentes, y que se autocalifican como trans, o sea que vivieron un proceso de cambio, sientan que tienen el derecho a pisotear normas, que pueden ejercer violencia contra las personas y los bienes públicos, sin que exista reacción o castigo, por la violación.
El gobierno decide poner barricadas para proteger edificios y la seguridad personal, que ofende a la vista de muchos. Pero muchos empresarios no logran protegerse por ejemplo del bloque negro, y nadie los compensa por las pérdidas que sufren.
Durante muchos años la glorieta de Insurgentes, un punto de transporte muy importante en la Ciudad de México, estuvo ocupada por grupos que instalaron ahí su mercado.
Tal vez le(a)(o)s trans necesitan de espacios económicos, pero este no puede ser apropiado ilegal y violentamente. Imagínese usted si prohibirle el uso de los sanitarios ha desatado una agresión como la que sufren los miles de usuarios de la Cineteca, ¿qué sucedería si un buen día deciden limpiar el espacio y cancelan su tianguis de fin de semana?
Alguien me comentó con molestia sobre la tolerancia a esas conductas, por parte de la 4T.
Es reconocible que la 4T haya optado por no reprimir movimientos de protesta, pero de ahí a la tolerancia extrema a conductas anti sociales, al vandalismo y la agresión contra la policía, hay una gran distancia. Han identificado que miembros del bloque negro “gozan” de antecedentes penales e impunidad.
En que refuerza la justicia de la protesta la agresión al espacio, la destrucción de equipo en la cineteca, el vandalismo, la afectación económica, las actitudes pendencieras -una(o)(e)- me acusó con gesto violento porque me le quede viendo. Y en que refuerza al Estado de derecho el que las autoridades de la cineteca, o judicial correspondiente, retengan el cauce de las demandas por daños a la nación.
La tolerancia a las conductas anti sociales afectan a toda la sociedad y no generan un mejoramiento social y político. Ayer, en las marchas violentas, las instalaciones de transporte, en los espacios cerrados (carreteras, calles) afectaron el libre movimiento, los negocios y hoy violentan los derechos en la cineteca.
La ley se hizo para respetarla, y la pertenencia al género no puede ni debe destruir este principio.
@shmil50


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