Jean Marie Le Pen y las militancias derechistas
- Jan 13, 2025
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Diego Martín Velázquez Caballero
Francia ha sido cuna de múltiples derechas, su papel histórico en el nacionalismo católico y el imperialismo europeo ha marcado proyectos políticos extremos y moderados al respecto. El deceso de Le Pen muestra la trayectoria de una derecha militante, abrupta y políticamente incorrecta que ha funcionado como receptáculo de las tendencias electorales contrarias a los partidos políticos tradicionales y el macronismo; sin embargo, la trayectoria de la derecha francesa sobrepasa el Frente Nacional.
Aunque los Le Pen han accedido al ballotage por la presidencia de la república un par de ocasiones, esto no ha puesto en riesgo el orden político francés, incluso, puede decirse, esta derecha militante ha servido de cabresto para que la visión neoliberal se haga hegemónica. Existen otras derechas importantes en Francia, no tan combativas -electoralmente hablando- como lo ha sido el Frente Nacional, pero con un antecedente histórico significativo que, en tándem, contribuyen a mantener un equilibro entre las tendencias políticas conservadoras y oligárquicas para que la 5ª República se sostenga.
La historia de la derecha francesa sobrepasa el antagonismo en contra de la revolución que significó para el país galo y Europa, el paso del antiguo al nuevo régimen, la salida del feudalismo y la apuesta por las repúblicas modernas y laicas. Por ahora, vale la pena destacar los nexos entre Joseph Pilsudski y Charles de Gaulle para explicar vínculos que van más allá de las relaciones militares y suponen el anticomunismo que vinculó a diferentes fascismos. Francia, como otros países europeos, acogió a distintos actores confrontados con la Unión Soviética y desarrolló espacios de entendimiento para múltiples derechas internacionales.
El personalismo francés y el prometeísmo se vinculan al proyecto geopolítico Intermarium que rechaza a la Unión Soviética bajo esquemas católicos que confrontan la masonería, judaísmo y comunismo. Este fue el ambiente cultural que estructuró la personalidad de Jean Marie Le Pen, su organización política y descendencia. Hasta ahora, el Frente Nacional sigue renegando de aquellos elementos que el nacionalismo católico y las sociedades secretas inspiraron; incluso, que terminaron exportándose a otros países latinos como Iberoamérica.
El Frente Nacional ha cumplido su objetivo de ser útil al conservadurismo, si bien es cierto que su importancia electoral no le permite alcanzar posiciones de poder significativas, ha complicado el avance de los socialistas y, sobre todo, realiza críticas puntuales al multiculturalismo. La derecha francesa es más que latente, aunque no ha alcanzado el poder. La crisis de la 5ª República puede abrir el juego que para que los extremistas tomen posiciones de dominio y su llegada a la Segunda Vuelta consolide el anhelo de Jean Marie Le Pen.


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