No Kings
- Mar 30
- 3 min read
Samuel Schmidt
Pocas veces se ve una consigna tan efectiva y por lo tanto, tan inteligente.
En su tercera sesión, el 28 de marzo, estaban anunciadas 3,300 marchas a lo largo y ancho de Estados Unidos, alrededor de la consigna No kings. Aún en estados republicanos, la gente sale a marchar.
El contexto no podría ser peor para el gobierno. Los aeropuertos están en situación desordenada y desesperada, debido a la negativa para autorizar fondos para el Departamento de Seguridad Interna, porque sus políticas han aterrorizado comunidades enteras y asesinaron a dos “blancos” no inmigrantes. La razón del problema es que los empleados de seguridad, que no han cobrado salario en más de un mes, o han renunciado (450 de ellos) o simplemente faltan, el gobierno movilizó al desprestigiado ICE para cumplir con la función, pero no solucionó nada, eso fue justo en las vacaciones de primavera, y ahora viene la vacación de la pascua. La gente hace hasta 4 horas de fila para poder tomar un vuelo, si no es que lo pierden antes. Una pancarta en una marcha decía: You have a hart of ICE, magnífico juego de palabras: Tienes corazón de hielo, pero de agente migratorio.
En un intento desesperado el senado aprobó una iniciativa descartada por los republicanos en el congreso, y ahora el senado se fue de vacaciones, así que no habrá solución legislativa.
En reuniones locales le está yendo mal a los republicanos, y es que como Trump se apodero del partido, los congresistas están amarrados a Trump y comparten la culpa y responsabilidad.
El No kings es un movimiento en contra de Trump, y contra sus políticas. El No kings, se refiere sin tapujos a que Trump actúa como rey y políticamente, la narrativa dice que hace 250 años establecieron un país que negaba a la monarquía, y por ningún motivo caerían ahora bajo un rey.
Abundan las pancartas que llaman a expulsar a Trump y se extienden a todos aquellos que recibieron el beso del diablo. Ya se han registrado 30 elecciones en que los demócratas le quitan posiciones a los republicanos, inclusive en Florida, donde vive Trump y que está bajo el control político de los republicanos. Se confronta directamente a los políticos reclamándoles el voto a favor de las iniciativas de Trump y que se alejen de los intereses de sus representados.
La espada de Damócles del impeachment (juicio político) se vuelve cada día más actual. Se elevan las voces que invocan a la enmienda 25 que plantea la remoción de un presidente incapacitado y aunque subiría Vance, que puede ser peor, lo haría con un poder legislativo en contra que le amarraría las manos.
Trump alertó a los republicanos sobre ese peligro, pero tal vez ya sea tarde para lograr correcciones, porque las políticas de Trump difícilmente podrán revertirse a tiempo para evitar el desastre electoral que se le viene encima.
La gente marcha en contra de la guerra en Irán, la que ha causado estragos en los precios del petróleo y las gasolinas. La gente que maneje en las vacaciones encontrará incrementos de precios inesperados y desagradables y las líneas aéreas elevan sus precios en consonancia. Ni siquiera el despojo del petróleo venezolano trae un respiro. Y ahora llama a apoderarse de Cuba, lo que será complicado y ni siquiera el macartismo acendrado de la sociedad estadounidense, podrá ayudar a aceptar otra operación militar.
La gente marcha en contra del encarecimiento de los seguros médicos, que repercuten en la salud, la consigna es que no hay disponibilidad.
La gente marcha en contra de la inflación, porque como mucho del transporte de mercancías es por tierra, el impacto en los precios es casi automático.
La gente marcha en contra de que todo el país se haya convertido en la frontera y los agentes de control fronterizo se comportan con brutalidad impune aterrorizando comunidades enteras.
Todos estos temas y rechazos, se concretan en la figura del que se siente rey.
Por todo esto la consigna resulta ser brillante. Dos palabras sintetizan una doctrina que supera las barreras partidistas, y se cruza con el rechazo a un paquete partidista impopular.
La gente marcha jubilosa, hace de la protesta una fiesta, con música y disfraces, sin injuria, pero con energía.
Un ejército de voluntarios, moviliza a la sociedad, por correo llega la liga para revisar dónde será la marcha en tu ciudad. Un comentarista en la televisión, abiertamente llamó a la gente a marchar, y parece ser que los demócratas por fin abrieron los ojos, y se aprestan para tomar el poder en noviembre. Ya veremos si se atreven a destituir a Trump, mientras se preparan para ganar la elección presidencial.
Tiempos de turbulencia en Estados Unidos, precipitados por un mal gobierno y aprovechado políticamente, gracias a una consigna breve pero poderosa.
@shmil50


Comments