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Nolte, Bartra, el eurocentrismo atlantista sanguinario…,

Diego Martín Velázquez Caballero

El conflicto en Ucrania ha permitido visualizar la hegemonía racial blanca de los países de Europa del Este y la empatía de diferentes oligarquías wasp y nazis en naciones imperialistas como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania. Los ataques de diversos actores ucranianos, euro-orientales y whitexicans contra quienes dudan o evaden desaprobar a Rusia frente a la OTAN, son muestra de la discriminación y oligarquización que estos sectores promueven para su empoderamiento en contra de los latinoamericanos mestizos, indígenas, afroamericanos e incluso hispanos. El racismo de personajes con ascendencia o extranjería euro-oriental en contra de los mexicanos, fue contundente. En Latinoamérica basta ser blanco para alcanzarlo casi todo. Esta medido por INEGI.

Confundir a Rusia con la URSS, los imperios de Catalina la Grande, Iván el Terrible o los Romanov; es una falacia llena de terror que demuestra la necesaria desnazificación de Occidente y las democracias consolidadas.

La farándula nacional, grupos conservadores y las bancadas legislativas proempresariales; se han lanzado contra Rusia en la forma reaccionaria que Ernst Nolte describe y justifica en su trabajo sobre la guerra civil europea. La paranoia religiosa, racista y neoliberal proanglosajona ya estaba desarrollada en las ideas de Alfred Rosenberg. El odio a Rusia sólo muestra la xenofobia y aporofobia del Occidente blanco y privilegiado del que la oligarquía criolla whitemexicana considera formar parte. Anulan de su visión, porque no quieren comprometerse, las situaciones más graves que vive nuestro país: en pocas semanas se alcanza y supera la cifra de muertos que la guerra ucranorusa dimensiona, la pobreza estructural y violencia sistemática desarrolla una sociedad anómica sin posibilidad de supervivencia, hemos vivido una guerra de baja intensidad y desplazamiento humano que financia a Estados Unidos en forma anónima. Aunque se hable de ello en forma estrambótica, los whitexicans, ucranianos, extranjeros afincados en el país, poco escuchan de ello y poco les importa.

Rusia ha solicitado formar parte de la OTAN y la Unión Europea en forma paritaria. No se le ha concedido; por el contrario, es acosada militarmente y sus colectivos raciales son exterminados en algunas regiones. Un ilustre profesor que pretendía estudiar la región, hacia un parangón de la confrontación hutu y tutsi. No es la primera ocasión que el nazismo anglosajón europeo extermina a otros europeos, Vivianne Forrester describe la Shoah como una herida abierta de la civilización occidental que necesita urgentemente de una re-educación. Europa es la civilización más violenta de la humanidad.

A diferencia de otros pueblos que sólo pueden humillarse en forma resignada al conquistador, Rusia confronta a la OTAN porque ha desarrollado los medios para protegerse como Estado Nacional. Pocas naciones, luego de ser devastadas, son capaces de reconstituirse en forma hegemónica. Israel es un caso excepcional. Y Rusia también. Por cada golpe dado a Israel devuelve mil, Rusia puede decir lo mismo. Por la vía de la modernización liberal y la modernización autoritaria, ambas naciones han ganado -legítimamente- su derecho a existir.

Rusia no ha sido tratada en forma igualitaria por la oligarquía blanca proestadounidense, pero Rusia puede defenderse. Esta es la razón que no soportan los pueblos de Europa del Este dominados por el nazifascismo yanqui.

Roger Bartra describió en 2006 la posibilidad de que México llegara a una guerra civil -semejante a la revolución mexicana- derivado de la voracidad criolla hispanista oligárquica. El trauma de la conquista española es una herida abierta que requiere un proceso de re-educación, nada de seguir promoviendo una hispanidad castiza que en el fondo es proanglosajona. Pero Bartra no pudo contener la aporofobia ni sustraerse de la blanquitud hegemónica. Ahora resulta que las víctimas tienen la culpa de ser víctimas.

La modernización liberal espontánea es una meta que no puede alcanzarse mediante el colonialismo y la hegemonía anglosajona. El desfase y subdesarrollo que viven las naciones marginadas requiere distancia y ausencia de los imperios para sobreponerse y equilibrar su desarrollo. La pobreza resulta estructural y dependiente del imperialismo. Si los imperios no pretenden auxiliar a sus colonias, al menos pueden dejarlos en la autonomía que constituye un beneficio singular.

¿Cómo no apoyar a Rusia cuando la democracia liberal sólo produce pigmentocracia y violencia?

¿Por qué dejar de comprender a Rusia cuando Estados Unidos es violento, agresivo y sucio contra el jardín de flores latinoamericano?

¿Cómo dejar de apoyar el antinazismo de Rusia cuando Estados Unidos ha sido socio de los Nazis que fundaron en IV Reich en América?

¿Por qué dejar de reconocer la capacidad, valor y necesidad de las naciones que pueden defenderse?

La gueritocracia mexicana, ¿es mexicana?

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