Racismo judeofobo en México
Samuel Schmidt
El odio racial es un delito en México.
La marcha en Polanco exigiendo la expulsión de los judíos de México es un delito. La presidenta, el ministerio público, la CONAPRED y la Comisión de derechos humanos deben ver el Artículo 149 Ter del Código Penal Federal.
Cometió un delito quien la organizó, quien la promovió, quien la financió. Los sindicatos involucrados especialmente la CNTE y el SME deben ser castigados de acuerdo a la ley. Igualmente, culpables son los que reclamaron la expulsión de los judíos.
Vox populi piensa que siempre hay una mano que mueve la cuna, o sea que financia la protesta. En este caso queda claro cuáles son dos de las fuentes. Esta marcha está en el contexto de los fondos que financian protestas anti judías disfrazadas de anti sionistas y que en buena parte son financiadas por Catar y la Autoridad Palestina. Si la embajadora palestina está involucrada debe ser declarada persona non grata y ser expulsada del país, por incitar a la discriminación y al racismo.
Cuando Santiago Levy salió del IMSS le pintaron en una barda cerdo judío, por orden del sindicato. Levy era una de las mentes brillantes de ese gobierno. La ultraderecha en el gobierno guardó silencio.
A Claudia Sheinbaum le pintaron puta judía, el gobierno guardo silencio. Ella fue lo suficientemente torpe para no salir de frente a manejar sin tapujos su relación con el judaísmo y confrontar la misoginia. Se dice atea, pero no le molesta ponerse a la Virgen de Guadalupe en un vestido o correr a ver al Papá para apoyar su campaña electoral. Oportunismo puro y duro que da mensajes inadecuados por parte del gobierno.
El gran brote judeofobo que hay en el país se ha visto reforzado por la postura del gobierno que vota en todo contra Israel, donde miembros prominentes del gobierno y la 4T repiten las consignas de Hamas o abiertamente califican a Netaniahu de Nazi, muchas veces usando fondos públicos, lo que está definido como peculado en el Artículo 223 del Código Penal Federal. Mayor perversión es difícil de encontrar. El gobierno ha tolerado la excusa de agredir a los judíos como si se atacara al Sionismo.
las manifestaciones racistas no están protegidas por la libertad de expresión, y como los que odian lo hacen ampliamente, discriminan a todo lo que es diferente, ya sea de color, género, creencia, nacionalidad.
El ignominioso silencio presidencial ante una marcha judeofoba protegida por la policía, reclamando la expulsión de los judíos de México es una traición de la 4T y el gobierno, a su supuesto humanismo. Su participación en la agresión simbólica al judaísmo los hace parte de la judeofobia.
¿Quién paga las manifestaciones de odio? ¿Hay parte de los fondos públicos? Si un funcionario público destina tiempo de trabajo en la promoción anti judía en las plataformas, está violando la ley y el gobierno debe actuar.
En el acto racista en Rosh Ashana frente a una sinagoga, hay una provocación y se violan derechos constitucionales, más el hecho político de envenenar el ambiente y afectar la armonía social. La mano que mueve esa cuna está cercana a la 4T, como lo está tras la estúpida consigna de que Israel -los judíos- quieren “llevarse el agua de México”, promovida por un senador morenista que junto con su familia alimenta marchas y trata de sabotear eventos con presencia judía.
Ser judío no es una marca de la que hay que enorgullecerse. Los judíos creamos el monoteísmo y al dios que hoy domina al grueso de la humanidad. Algunas de las mentes científicas, artísticas, ideológicas universales son judíos. Detrás de las grandes innovaciones tecnológicas de nuestros tiempos está una mente judía. Políticamente mente hay un déficit debido al prejuicio judeofobico que hasta la fecha cierra puertas. Paradójicamente, los que quieren sabotear lo producido en Israel o por los judíos, deberán dejar de usar sus computadoras, teléfonos celulares, sistemas de navegación, medicinas genéricas, etc. Que no se atrevan a usar las tecnologías de lucha contra el cáncer desarrolladas por judíos.
Los judíos llegaron a México huyendo de la persecución, con una mano delante, una atrás, sin el idioma, y construyeron emporios económicos, influyeron en gran medida a la ciencia, el arte, el cine. La mamá de Claudia es una gran científica.
Los judeofobos podrían tratar de entender cómo se logró ese éxito, tal vez les ayudaría para salir de su mediocridad, eso sería más productivo que berrear reclamando el éxito de los judíos.
@shmil50


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