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Sheinbaum, la hija mayor del Lopezobradorismo

Xochitl Patricia Campos López

La otra historia de la concentración masiva que conmemoró el cuarto aniversario de la llegada de Morena a la presidencia de la república, pasa por observar el importante papel del resguardo y administración que el gobierno local de la CDMX tuvo respecto de la súper marcha. Es decir, lo que no se ve, pero resulta importante para tomar conciencia, radica en el cuidado técnico a cargo del gobierno de Claudia Sheinbaum para que la Gran Marcha Lopezobradorista brillara en la historia del sistema político mexicano. El éxito del evento se traduce en un reconocimiento y confirmación al papel de la Jefa de Gobierno de la CDMX en el principal espacio de la sucesión presidencial.

La ruta hacia el 2024 pasa por reconocer el gran poder de la coalición nacionalista encabezada por Morena y que las fuerzas vivas populares reconocen con plena admisión. La marcha recuerda a las procesiones cardenistas que obligan a recordar las razones políticas, justicialistas y soberanas; por la que el Gral. Lázaro Cárdenas tiene un lugar indispensable en el Olimpo Cívico del país. El pueblo reconoce que el cardenismo ha sido el único y auténtico modelo de modernización exitosa, parece que el lopezobradorismo se apoya en los recursos y estrategias de la epopeya cardenista para recuperar México para los mexicanos.

Al lado de AMLO y con un papel a la alza, ganando espacios, reclamando presencia y señalando su participación frente al pueblo y en un mundo de poder masculinizado, aparece Claudia Sheimbaum. Como una parroquiana más del lopezobradorismo, pero como seguidora entusiasta y alumna fiel del movimiento de regeneración nacional. Su presencia en la concentración lopezobradorista fue de las mejores.

Claudia Sheinbaum, sin embargo, precisa de mayor vínculo con las bases sociales que acompañaron al Presidente López Obrador. Las acciones de gobierno, el resguardo del lopezobradorismo y las actividades particulares de Sheinbaum, son positivas en el camino de la competencia por la candidatura de Morena a la presidencia de la república en el 2024. No obstante, el contexto nacional y las circunstancias fortuitas reclaman que importante sobrevivir el lopezobradorismo después de López Obrador. Claudia Sheinbaum es la Sarah Connor de Morena y debe empezar a desempeñar su papel en el futuro distópico que ya es presente.

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